EL HORROROSO ASESINATO DE LA JOVEN SALTEÑA; por Claudio Hugo Naranjo
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Los investigadores forenses han llevado a cabo técnicas de recopilación de datos por años, mejorando la forma en que descubren los crímenes y las formas en que los asesinos llevan a cabo sus más atroces homicidios. Por otra parte los estafadores son expertos en el arte de engañar y no dejar huellas algunas; también están los ciberestafadores que son genios de la computación. Y así podemos determinar millones de crímenes alrededor de todo el mundo.

Rocio Peralta era una joven argentina de 22 años, la mayor de tres hermanos y vecina de la localidad de Rosario de Lerma, Salta, con una discapacidad intelectual leve, que desapareció en la madrugada del 30 de junio de 2003 de regreso a casa tras haber ido a tomar algo con sus compañeros del taller ocupacional al que acudía. Ese día decide regresar temprano a casa, ya que su hermano menor, de 9 años, recibía la Primera Comunión al día siguiente, avisando por el teléfono a sus padres de que se encuentra en la plaza de la localidad recientemente mencionada a punto de tomar el autobús.

La historia cuenta que mientras Rocio se encuentra esperando el autobús  junto a un amigo también con discapacidad, se detiene un coche en el que viajan cuatro ocupantes que más tarde serían buscados en cada rincón de la provincia. Todos ellos con edades comprendidas entre los 14 y los 18 años, delincuentes desde la niñez y con innumerables estancias en centros de menores donde su actitud no cambió lo más mínimo. El de mayor edad se fija en ella y dice a sus amigos “quiero revolcarme con esa”.

Detienen el coche y obligan a Rocio a subir amenazándola con un cuchillo a ella y a su ex novio y se dirigen hacia Chicoana. A pocos metros obligan al ex novio a bajarse del coche y continúan el trayecto con Rocio, quien también intenta bajar pero es retenida por los ocupantes de los asientos traseros. Detienen el vehículo en un descampado en la carretera.

Los cuatro ocupantes del coche deciden violar sin parar a Rocio fuera del vehículo, según los investigadores “para no manchar de semen el auto”. Cuando terminan, la víctima se incorpora con dificultades y trata de vestirse y caminar para alejarse del vehículo, pero los agresores deciden que si la dejan con vida puede identificarlos y ya tienen bastantes antecedentes policiales.

Se sabe que uno de los criminales sube al vehículo y lo arranca atropellando a la víctima hasta en siete ocasiones. Tras los sucesivos atropellos la víctima agonizante permanece en el suelo pero con vida, por lo que deciden acercarse a una gasolinera y comprar un bidón de gasolina con el que regresan al lugar en dónde aún permanece la víctima semiinconsciente, rociarla y prenderle fuego para deshacerse de las pruebas. La víctima fallece a consecuencia de las graves quemaduras.

Rocio fue encontrada medio carbonizada a la mañana siguiente por un camionero en la cuneta de la ruta. El Fiat Uno rojo que se utilizó durante el crimen nunca fue localizado. Se piensa que lo quemaron y lo tiraron por un barranco.

Según la autopsia, la víctima presentaba múltiples y graves lesiones, hemotótax bilateral, marcas de rodaduras neumáticas en la zona interior de los muslos, fractura de columna vertebral, carbonización de casi la totalidad de su cuerpo, y una bolsa en la cabeza grapada al cuello con una grapadora que fue encontrada unos metros adelante.

Tras la muerte de Rocio Peralta, su familia comienza la recogida de firmas para la solicitud de un endurecimiento de las condenas de los menores con una reforma de la Ley del Menor en Argentina, llegando a lograr un millón de firmas.

Desde entonces su madre ha concedido diversas entrevistas y protagonizado reportajes y noticias en la lucha por esta reforma del Código Penal hacia los menores en Argentina. Aún no se ha conseguido nada. La evolución del caso levantó un gran revuelo mediático y el planteamiento de las reformas para el endurecimiento de las penas de los menores delincuentes en Argentina. Se organizaron manifestaciones, recogidas de firmas y en la actualidad se encuentra en funcionamiento la Asociación Rocio Peralta (para la defensa de las libertades).

Salta es una provincia en la cual se han cometido asesinatos –principalmente mujeres- que nunca lograron esclarecer; es un triángulo de las Bermudas en donde los crímenes quedan impunes. Aunque nos gustaría que todos los criminales vayan a la cárcel, no siempre sucede. Hay quienes logran engañar a la justicia y hay quienes casi lo logran. De esos crímenes casi perfectos tenemos mucho que aprender.

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