JULIO BÁRBARO Y JORGE MACRI PELEAN POR UN RUMOR: EL ADELANTO DE LAS    ELECCIONES PARA FEBRERO DE 2019; por Claudio Hugo Naranjo

No se necesita un meteorólogo para saber de qué lado sopla el viento. Julio Bárbaro, del cual ya todos sabemos que viene del peronismo, fue un activo promotor de los beneficios que proporcionaba votar a Mauricio Macri en las elecciones de 2015 y un férreo detractor del gobierno que encabezaba Cristina Fernández de Kirchner; diría que fue uno de los panelistas más lucidos con los que contó Cambiemos en aquellos dramáticos meses.

Para todos los votantes de Cambiemos Bárbaro fue un referente en todas las pantallas de televisión, cuando en el Staff de Macri solo se lucía María Eugenia Vidal y Elisa Carrió. Es bueno recordar que un sinfín de candidatos o adherentes que se paseaban por todos los canales, eran de temer, no se sabía en qué instante apretaban el botón equivocado. Jorge Macri hace mención a su pasado por el gobierno de Néstor Kirchner como Interventor del COMFER, pero por esos días a Bárbaro nadie de Cambiemos se le animaba a sacarle a relucir los trapitos al sol. Es muy natural ver a los seguidores de este gobierno en las redes sociales destrozar a alguien que hasta hace un par de años era tenido como un politólogo/filósofo al cual casi idolatraban. En Cambiemos, como antes lo hizo el kirchnerismo, esto es muy común… “Si ya no pensas como yo, sos un traidor”.

Bárbaro, en su columna en Infobae, cuenta su bronca, pero no dice toda la verdad. Julio creía –era un secreto a voces- que Macri lo convocaría a trabajar en la construcción de un nuevo espacio, en donde él y otros peronistas que apoyaron a Cambiemos tenían un futuro cerca del poder y lejos de los paneles televisivos. Pero eso no ocurrió y Bárbaro cansado de esperar dijo una frase que llegó derechita a la Jefatura de Gabinete: “No te invitan ni a tomar un café”. Y esto, para la soberbia que tenían estos muchachos recién llegados en aquellos primeros meses de gestión, fue un antes y un después. Julio trago saliva y se fue a trabajar para lo que él cree será el próximo Presidente de la Argentina, el tigrense Sergio Massa.

En una charla informal, un allegado directo de Marcos Peña, le transmitió lo que pensaba el Presidente y toda su mesa chica de Massa. “Es lo más parecido a Carlos Bianchi, todos creían que más tarde o más temprano, Carlos sería el Próximo DT de la selección nacional… y cómo le fue?”. Bárbaro transmitió esto a su nuevo jefe y éste decidió definitivamente enfrentarlos a muerte. Hoy está en silencio aguardando y viendo cómo los tiburones despedazan al ‘proyecto Macri’.

Lo que no cuenta Jorge Macri, que es su verdadera bronca, más cerca al odio con Bárbaro y Massa, es lo que se rumorea en todos los pasillos fuertes del poder empresarial, sindical, eclesiástico y político… que le van a rodear tanto la manzana en los venideros 60 días, que el gobierno nacional deberá adelantar las elecciones presidenciales para febrero de 2019 y detrás de ello –entre muchos-, esta… Massa.

Todos lo van a negar. Pero es lo que está pasando hoy en la Argentina. Macri está realmente contra el encordado. Falta el ‘golpe del final’. Nosotros informamos desde la perspectiva de estar siempre ´bajo la línea de flotación’. Que es el  sentido del periodismo.

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