¡NO QUIERO QUE ME PEGUEN MÁS!; por Claudio Hugo Naranjo

“Me dicen qué voy a hacer por ahí si nadie me quiere en el mundo y que, por lo menos, ellos me dan techo, agua y luz. Tengo los huesos débiles de tantos golpes… al menos, me dejan comer. Estoy harto, no he tenido infancia, ni adolescencia, ni nada”… “No quiero que me peguen más, por favor”

El Maltrato Infantil, es el dolor de los menores que sufren la violencia de sus padres, de las parejas de sus padres, de sus compañeros, de sus propios novios… de una sociedad que nunca debió permitir que dejemos librados a la buena de Dios a millones de chicos en todo el mundo.

Es tanto lo que se podría hacer y tan poco lo que se hace, podemos exigirles a los gobiernos del mundo que pongan a la orden y disposición de los padres tantos orientadores como sea necesario para que eduquen a los padres a educar a sus hijos, después de todo no todo el mundo puede pagar por cada consulta de una hora a un psicólogo infantil, ¿y la televisión? en lugar de pasar telenovelas, series violentas, programas de chismes o bailando por un sueño, en el horario estelar podrían pasar programas de psicología infantil, con títulos como: “Educando a Papá” o “Aprendiendo a ser Padres” ¿y las escuelas?, por qué no enseñar desde la más tierna edad a los niños a ser futuros padres? la tarea más importante en la vida de un ser humano no te la enseña nadie, tenemos que aprender por ensayo y error y quienes pagan son los más pequeños.

Juanjo es un adolescente de 13 años, natural de Misiones, su madre era alcohólica, drogadicta que vivía en la calle, fallecida a los pocos años que nació Juanjo; su padre es una persona alcohólica que mayormente anda en la calle. Debido al fallecimiento de su madre, fue criado por su hermana mayor y el padre. Debido a las continuas agresiones físicas y emocionales que recibía de su padre decide irse de su casa e inicia su vida en la calle. A los 8 años de edad se inicia en el consumo de pegamento utilizado para drogarse. Juanjo, durante el tiempo que permaneció en la calle, andaba por los basurales sin control, es así como fue abusado sexualmente por hombres adultos, dejando en él costumbres y actitudes sexuales inadecuadas. Juanjo llegó a un Centro de Readaptación en junio del 2015, con mucha carencia de afecto, le era difícil adaptarse y obedecer reglas, no sabía leer ni escribir y mostraba problemas internos profundos. En la actualidad Juanjo se encuentra en proceso de restauración, está estudiando en la escuela aprendiendo a leer y escribir, se siente parte del Centro de Readaptación. Ha superado su ansiedad a la droga y está aprendiendo a convivir con otros niños.

“Cuando me pegan cierro los ojos y el dolor se va”… Es, en toda regla, una confesión del dolor desgarrador que está sufriendo, un testimonio que nos debiera a hacer reflexionar para que el menor deje de silenciar, escuchándole sin prisa, dándole tiempo para transmitirle la calma y la tranquilidad necesaria para que cuenten lo que les ocurre.

En nuestro país, la Argentina, no existe una conciencia nacional que ayudada por los medios masivos de comunicación nos ocupe de este devastador tema; hoy 4 de agosto de 2018 van a ser violados 200 niños a lo largo y ancho de todo el país, sus victimarios están cercanos a ellos, ellos están durmiendo con el enemigo. Hoy 2.000 niños serán castigados  a mansalva por sus padres o por su entorno más íntimo, mientras tanto la Argentina mediática –que es la que nos está partiendo la cabeza en cien pedazos bien dispersos-, solo tiene tiempo para preguntarse en todas las portadas nacionales ¿qué hará Cristina Fernández de Kirchner a partir del “Caso Gloria” –los cuadernos de la corrupción-. Que la Justicia actué en consecuencia con la celeridad del caso, que es lo que corresponde y los medios se ocupen más de los problemas centrales, que son los cimientos de cualquier Nación. Cuidar y educar a nuestros niños. Campañas serias y consecuentes son las que les pido, con todo respeto, al señor presidente Mauricio Macri, porque el problema es nacional. Sería un gran cambio que necesitan los más desprotegidos o fuera del sistema y a los gobiernos, estos programas de ayuda, también les haría ganar elecciones.

Deja una respuesta