«LA MUJER VIOLADA TIENE OBLIGACIÓN DE TENER AL HIJO COMO UN SOLDADO BAJO TORTURA»; por Claudio Hugo Naranjo

La Iglesia Católica en la Argentina se abroqueló en las últimas dos semanas para impedir que se convierta en Ley la despenalización del aborto; la Iglesia va camino a desaparecer en los próximos 30 años; sólo en el norte argentino la curia sigue manejando al rebaño a su antojo en complicidad con los políticos de turno, que conducen como un feudo sus respectivas provincias. Las nuevas generaciones huelen con gran tino que dentro de las capillas no encuentran justamente a Cristo, la pedofilia es moneda corriente del calvario que le han hecho sufrir a miles de chicos a lo largo de la historia. La diversidad sexual es una de las tantas piedras que lentamente van horadando la suela de sus zapatos, la Iglesia conservadora y corrupta viene perdiendo creyentes a medida que la humanidad se afianza en la información. La Internet con sus redes sociales fue para el Vaticano y sus sucursales la bala de plata que se alojó en el corazón putrefacto de la Iglesia. El Santo Padre es una figura de fuerte rechazo en las generaciones más preparadas, saben que es un hombre que hace política para que no se le funda el mercado. Poco a poco van mostrando, a cara lavada, sus uñas y si no creen, lean las próximas líneas:

Esto pasó en Chile, cruzando la cordillera. El Obispo de la diócesis de Santa María de Los Ángeles, Felipe Bacarreza, declaró que la mujer violada tiene obligación de tener al hijo, como el soldado bajo tortura no dar información.

El aborto inducido o interrupción voluntaria del embarazo, en Chile está permitido sólo para salvar la vida de la madre, inviabilidad fetal o por violación.

La carta enviada por el obispo al diario El Mercurio, en la sección carta al director, fue una respuesta a Carlos Peña, rector UDP, frente al debate del proyecto de Aborto bajo tres causales, el cual se encuentra estancado en el parlamento. Estas declaraciones se suman a las realizadas por el Monseñor Fernando Chomalí, Arzobispo de Concepción, quien planteó que “este proyecto es la puerta de entrada al aborto libre”.

Bacarreza, parte del círculo de confianza del sacerdote Fernando Karadima, reconocido por sus comentarios contra la diversidad sexual y el aborto bajo cualquier circunstancia, en su carta señala lo siguiente:

“Hay conductas heroicas a las cuales se está obligado. Un prisionero de guerra está obligado a abstenerse de revelar al enemigo los secretos sobre la defensa de su país, incluso bajo el apremio de la tortura. Si considera que no está obligado y entrega al enemigo esos secretos, estaría entregando a la muerte a sus compatriotas. Es admirable que las personas que están en el poder se abstengan de enriquecerse o de usar el poder en beneficio propio, pero no es una conducta supererogatoria; es una obligación, porque hacerlo sería corrupción. Que un político actúe en conciencia y según la verdad y este motivo pierda el favor popular es admirable; pero es una obligación y no una acción supererogatoria. Hemos explicado que mantener un niño inocente en el seno materno hasta su nacimiento no es para la madre una acción supererogatoria; es abstenerse de matarlo y, por tanto, es obligación, aunque en algunos casos pueda ser admirable y hasta heroico. Se espera del Estado que facilite a las madres por todos los medios disponibles el cumplimiento de esta obligación”.

El Obispo de los Ángeles compara el gesto “heroico” de un soldado que guarda silencio frente a la tortura al de una mujer embarazada producto de una violación, bajo esta perspectiva reconoce la esencia de la tortura que significa para una mujer cargar con un embarazo no deseado, resultado de una violación, y engrandece el dolor para quien logra seguir adelante después de estos hechos traumáticos. La comparación sacada de las normas de guerras, que al parecer resulta una coincidencia entre el Ejército y la alta jerarquía eclesiástica, explica que este país sigue estando regido por fundamentalismos religiosos, manteniendo bajo el más estricto control patriarcal la vida  y preservando la herencia de la Dictadura militar en materia de derechos sexuales y reproductivos.

La Iglesia Católica Argentina conserva el autoritarismo en su esencia, no existen matices ni personajes distintos con el catolicismo chileno; salvo Uruguay, Latinoamérica quedó anclada en el tiempo y la Iglesia tiene mucho que ver. El Senado dejó ver claramente el desprestigio de quiénes nos representan. Algunos ingresaron con sus oratorias en las profundidades del mal gusto o lisa y llanamente en la más absoluta ignorancia. Pero más pronto que tarde el “aborto seguro, libre y gratuito” llegará por presión de millones de mujeres que quieren decidir ellas qué hacer con sus cuerpos. Existe un antes y un después en la Argentina, el 8A será recordado como el día que ganaron los que creyeron haber perdido. A muchos senadores y gobernadores les costará remontar la elección del 2019, éste tema será incluido en todos los debates… no sea que pasen al feminismo en un puñado de meses. 38 mentes brillantes nos devolvieron a las cavernas… es el norte argentino.

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