Un viaje oficial, problemas de salud y rechazo al “circo”: motivos de senadores no kirchneristas para no dar quórum

Entre los 36 legisladores que no bajaron al recinto para autorizar el allanamiento a Cristina Kirchner hubo algunos que no pertenecen al Frente para la Victoria-PJ, ni tampoco al bloque Justicialista liderado por Miguel Pichetto. Por qué se ausentaron.
La sesión frustrada del miércoles en el Senado tuvo dos lecturas: el oficialismo no pudo garantizar asistencia perfecta por la ausencia de dos legisladores propios, y Miguel Pichetto no logró controlar a parte de su tropa para sentarse a votar la autorización al allanamiento de las propiedades de Cristina Kirchner. Más allá de ellos, nueve senadores que no están en las filas del Frente para la Victoria-PJ y que tampoco integran el bloque Justicialista dejaron sus bancas vacías.

Uno de ellos fue Maurice Closs, quien gobernó la provincia de Misiones entre 2007 y 2015, es decir, durante las dos presidencias de Cristina. El senador tiene excusa: integró la comitiva parlamentaria que viajó a Paraguay para participar de la asunción del presidente de ese país.

“Como varios legisladores, yo tenía el compromiso de la asunción del presidente Mario Abdo”, explicó Closs, y ante la consulta acerca de su posición sobre los allanamientos, respondió: “Creo que hay que facilitar el funcionamiento de los poderes del Estado. También creo que otra cosa es el instituto de la prisión preventiva. Me hace ruido su uso en muchos casos”.

A diferencia de Closs, su compañera de bloque, Magdalena Solari Quintana, sí dijo presente en la sesión, en la que expresó que “pensaba acompañar el planteo de hacer lugar al allanamiento de los domicilios de la senadora, y no así el de su despacho”.

El exmandatario misionero no descartó que sea la propia Cristina quien finalmente se preste al allanamiento pedido por el juez Claudio Bonadio. “Es probable que lo termine haciendo el miércoles”, deslizó Closs.

En ese punto coincidió otro senador que pegó el “faltazo”: el chubutense Alfredo Luenzo, quien integra Argentina Federal pero mantiene su monobloque. “Lo mejor sería que la expresidenta entregue las llaves de sus propiedades al juez. Es innecesario que coloque a los senadores en esta situación. Ella está dispuesta a los allanamientos y nosotros también”.

Luenzo amplió sus fundamentos: “Yo siempre he dicho que estoy de acuerdo con el allanamiento, siempre y cuando se haya manejado en el marco de una decisión de carácter administrativo y procesal por parte del juez. Pero a medida que transcurrieron los días, esto comenzó a tener un carácter mucho más político que una decisión de carácter judicial”.

“Ahí es donde uno comienza a dudar, y creo que muchos de mis compañeros de trabajo también hacen esta misma reflexión. Estamos asistiendo a un espectáculo mediático, de carácter político, de pulseada de poder. Y yo no quiero ponerme en el lugar ni de traidor ni de cómplice”, se defendió.

El legislador insistió: “Si nosotros prestamos nuestra institución para un espectáculo de esta naturaleza, yo no voy a formar parte de ese espectáculo”. Y agregó: “Yo le pediría a la expresidenta que no nos coloque en esta situación. Ella tiene las llaves del departamento, y lo mejor que puede hacer para con sus colegas de trabajo cotidiano es dárselas al señor juez para avanzar en algo que ya, creo yo, perdió todo sentido”.

“Hay todo un montaje político, judicial y mediático al que yo no me voy a prestar. El allanamiento es necesario y la Justicia tiene que avanzar, no queremos ser un obstáculo, pero no queremos participar de un circo. No tengo las características de payaso para participar de un circo”, remató.

Hubo otro senador que, al igual que Luenzo, se encontraba en el Palacio Legislativo a la hora de iniciar la sesión, pero tampoco puso un pie en el recinto: el puntano Adolfo Rodríguez Saá. Su compañera de bloque, Eugenia Catalfamo, se encuentra de licencia por un embarazo avanzado, que ya le había impedido asistir a la votación de la ley de aborto.

Otro de los ausentes fue Guillermo Pereyra, del Movimiento Popular Neuquino, en este caso por motivos de salud. “Todos conocen mi enfermedad. No estaba bien y no fui. Tengo que hacer descanso por recomendación médica y la semana que viene tampoco voy a estar”, anunció el neuquino a parlamentario.com. En julio del año pasado, reveló que padece de cáncer de hígado, y un mes después fue operado.

Cabe consignar que el dirigente petrolero no tiene pedido de licencia médica, aunque admitió a este medio que podría pedirla en los próximos días.

Pereyra aclaró que, de haber asistido a la sesión, habría votado a favor de autorizar el allanamiento, tal como lo hubiese hecho su compañera de bloque Lucila Crexell, que sí aportó al quórum. “No corresponde trabar u obstaculizar el desarrollo de una sesión, que además no solamente pretende tratar el pedido de allanamiento sino también un tema muy importante, como la extinción de dominio. Deberíamos intentar el miércoles que viene proceder a tratar estos temas”, planteó la neuquina.

También faltó a la sesión la monobloquista Magdalena Odarda, quien no respondió los llamados de este medio. En lugar de dar quórum, la rionegrina eligió hacer un anuncio por sus redes sociales minutos antes de que la sesión se diera por fracasada: informó que había pedido una sesión especial junto al kirchnerismo “para defender el plus por zona austral y las asignaciones familiares”.

El listado de ausentes continuó con los tres santiagueños: Ada Rosa del Valle Itúrrez de Cappellini y Blanca Felisa Porcel de Ricovelli, del Frente Cívico de Gerardo Zamora, y Gerardo Montenegro, del Frente Popular. Y también el salteño Juan Carlos Romero, quien llamativamente había firmado el dictamen a favor de autorizar el allanamiento a la expresidenta, y había estado presente el jueves pasado, cuando tampoco hubo quórum.

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