SE SUICIDÓ UN EMPRESARIO Y SU ESPOSA; por Claudio Hugo Naranjo

La historia se parece demasiado a otras. Recién comienzan a tener conciencia de los hechos, la vergüenza y la cárcel no es para cualquiera. En las afueras de Buenos Aires, partido de Pilar, el jardinero Juan Centurión descubrió los cuerpos del empresario Fernando Carmona Loyola y Victoria Hetcheluz, colgados de un dintel del primer piso. Centurión prolijaba el parque cuando levantando la vista observó por una de las ventanas que dan al dormitorio una escena dantesca.

Las muertes se registraron a menos de dos semanas de ocurrido los sucesos por todos conocidos; Carmona Loyola era el presidente de una de las compañías más importantes del país en navíos. Su suicidio no se debe a problemas financieros, la decisión fue tomada en las últimas horas debido a encontrarse involucrado en los famosos cuadernos, que llevaron a otro empresario arrepentido, que lo nombrará en las coimas con el Estado.

La policía informó que Loyola de 55 años y su esposa de 49, fueron encontrados por un empleado colgando de sogas plásticas, uno junto al otro, en el dormitorio. En una mesa había una nota de suicidio que decía: “No podemos más, por favor, perdónennos. He robado y no podemos mirar a nuestros hijos a los ojos. Nos entregamos a la voluntad de Dios”.

Los suicidios se registran a menos de dos semanas de los dramáticos acontecimientos; presidentes de otras compañías, cuyos negocios estaban entrelazados, podrías tomar decisiones parecidas en las próximas horas. Algunos analistas creen que los suicidios podrían ser parte de una espiral macabra, que recién comienza. Lo que ningún analista cree es en el suicidio de políticos implicados en hechos claros de corrupción. Prefieren la cárcel eterna. Veremos. Son 4 temporadas y recién arrancó fuerte la primera.

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