«Cristina Kirchner, debe estar envidiando a su fallecido esposo»; por Claudio Hugo Naranjo

La abogada exitosa, la arquitecta egipcia, la ‘Jefa’ de todos los corruptos del gobierno anterior, se estará diciendo en la penumbra de su cruel agonía… “No pierdas el tiempo en trivialidades del día a día. No te preocupes por detalles insignificantes. Todo eso se desvanece y se esfuma en el oscuro tráfico del tiempo. Vive bien, y vive ampliamente. Estás viva y viviendo. El ahora es la envidia de los muertos”. Es exactamente a la inversa, “El ahora es la envidia por los que ya han muerto”.

Así usted lo proyecto siguiendo los pasos criminales de su esposo Néstor Kirchner; digo criminales porque ustedes se encargaron durante 12 años de asesinar familias enteras a lo largo y ancho de esta Argentina. Estamos con el agua al cuello, pero antes de ahogarnos, vamos a lograr que la Justicia la ponga tras las rejas. ¿Sabe una cosa?, no nos va a servir de mucho, el país está hecho pedazos, los que nos gobiernan no tienen las más pálida idea de cómo hacer para sacarnos del pozo, más aún, a veces pareciera que nos hunden a propósito.

Seguro que no es la intención -lo disimulan muy bien-, pero son tan inútiles que nos apoyan la suela del zapato en la cabeza para sacarnos. Pero no importa, hoy quiero hablar de usted y su banda, de los que ya cayeron y los que van a caer, porque van a caer, Intendentes y Gobernadores, es por ese motivo que no le sueltan la mano en el Senado. Senado, ‘Guarida de delincuentes’. Son de su calaña, están cortados por la misma tijera y usted se los va llevar puesto a todos. Hoy, le pidió usted, en carta al Senado, que el Juez Claudio Bonadio allane sus viviendas y la desesperación le hace pedir inconexos condicionamientos. A usted nadie le dijo o asesora, que no está en condiciones de poner Condiciones.

Los argentinos haremos el último esfuerzos para lograr que a este gobierno le vaya bien, es difícil, muy difícil, porque suelo decir desde hace mucho tiempo, que este gobierno se levanta todas las mañanas con  locas ganas de balearse uno o dos testículos -para el caso ya da lo mismo- y lo consiguen, y si erran, el disparo se lo pegan en un pie. Pero ya no importa, el objetivo de millones de argentinos de bien, que son la amplia mayoría, va a ser, el ver por televisión -justo lo que usted no quiere-, como un patrullero y miles de gendarmes se la llevan detenida. Justo a usted… a la exitosa abogada.

Me da vergüenza, si yo fuera usted, quisiera estar muerto. Pero usted ya no puede, está bien viva, para placer de una multitud. La cárcel no le hará nada mal, se lo aseguro.

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