COLUMNA POLÍTICA: “SI MACRI Y SU GOBIERNO SON INCAPACES… YO, COMO MÍNIMO SOY UN BOLUDO”; por Claudio Hugo Naranjo

Hoy, escuchando la radio, me di cuenta que debía hacerme una autocrítica. Estaba como todas las tardes, mientras viajo del trabajo a mi casa, oyendo a un periodista muy joven y con mucho talento. Lo respetó y admiró porque es picante y brillante en sus análisis en casi todos los terrenos –quiero ya aclarar que no nos conocemos-, tiene una visión clara de lo que quiere transmitir, se que estamos en veredas políticas diferentes, pero ese detalle no me impide oírlo ni hablar bien de esa persona. Estoy hablando Flavio Azzaro.

Comenzó haciendo mención a dos periodistas muy conocidos, que casualmente suelo oír por las mañanas, me refiero a Marcelo Longobardi y Luis Novaresio; su razonamiento claro hizo que me invitara a reflexionar. Azzaro comentaba que estos dos hombres de los medios, apoyaron desde un comienzo a Mauricio Macri –me sentí identificado-, vi que muy lentamente iba mostrando el bisturí hasta que lo hundió hasta el hueso.

Ayer, decía Azzaro, estos dos periodistas hablaron del Presidente de la Nación como si su gobierno hubiera llegado a su fin –dijo, “lo estaban velando”-; lo más impactante, ya desde el punto de vista de la miserabilidad que nos rodea, es aquella autocrítica que él –Azzaro- se hubiera hecho si Macri estaría logrando todos aquellos cometidos que se propuso antes de asumir –y dijo-, “Yo estaría diciendo públicamente que me equivoque, que el Presidente está alcanzando sus metas”. Y es allí donde hace mención, a la rapidez con que estos periodistas le soltaron la mano a quién hasta hace poco tiempo, tenía el mejor equipo de los últimos 50 años.

Me sentí involucrado, porque si Macri es un incapaz, yo como mínimo soy un boludo; y no creo, ya en un plano netamente personal, que le haya soltado la mano. Pero me dolió y es por eso que estoy haciendo catarsis. Los últimos 10 años me he peleado con amigos, conocidos, familiares, que no nos volvimos a ver por nuestras posiciones antagónicas, la herida sigue abierta; mi esperanza sigue siendo la de millones de argentinos, que el país arranque definitivamente y si tiene -el Presidente- que llevar a cabo cambios, que los haga urgente. Esa es mi crítica. Pero lo voy a acompañar –aunque no parezca a veces en mis editoriales- no hasta la puerta del cementerio, voy a ingresar con él, porque si no renunciaría a mis convicciones las cuales me llevaron hasta aquí y hubiera sido en vano haberme distanciado de gente querida desde hace tantos años.

El Presidente gobierna hasta el 10 de diciembre de 2019, ese es su mandato y lo deberá cumplir. No dejaré de ser crítico de la gestión, pero no abandonaré el proyecto que tanto daño me ocasionó en mi vida personal. Y lo evaluaré cuando termine su mandato. Azzaro, consiguió desde su brillante percepción, que hoy yo, hiciera mi autocrítica.

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