COLUMNA POLÍTICA: » Es una necesidad adelantar las elecciones nacionales»; por Claudio Hugo Naranjo
Adelanto de Elecciones Nacionales

Es una decisión dramática que ya se ha ejecutado en otras oportunidades a lo largo de la historia argentina; recuerdo dos casos puntuales, el primero de ellos en 1973, cuando el Presidente Héctor J. Campora gobernó 49 días y llamó a elecciones porque el país había ingresado en un espiral de violencia inaudita, acompañado de una feroz crisis financiera y política que no pudo y no supo controlar; asumió el 25 de mayo y renunció el 13 de julio del mismo año, llamando urgentemente a elecciones, las cuales ganó por tercera vez el General Juan Domingo Perón. El líder peronista fallecía a los pocos meses, dejando un país en llamas y en las fauces  hambrientas de los militares.

El segundo episodio de adelanto de elecciones fue en el año 2002, cuando el Presidente Eduardo Duhalde, después de los asesinatos de los militantes  Kosteki y Santillán en la estación de Avellaneda –hoy lleva el nombre de ellos-  tuvo que llamar a elecciones anticipadas para que no volviéramos al 2001, año peligroso si los hubo. Y así fue, ya que el 25 de mayo de 2003 asumió la presidencia Néstor Kirchner. Duhalde creyó haber puesto a su delfín o chirolita y le salió el tiro por la culata; en 4 meses dejó de atenderle el teléfono y en dos años se quedó con la provincia de Buenos Aires, venciendo ampliamente a su esposa Chiche Duhalde.

No hago mansión al Presidente Fernando De La Rúa, ya que éste abandono el gobierno, lo dejó acéfalo y se tuvo que hacer cargo la Honorable Cámara de Diputados y Senadores, las cuales nos dieron en una semana a 5 Presidentes, culminando con la votación del mismo cuerpo en la figura del caudillo lomense. Historia que ya todos conocemos cómo culminó. 

El caso del Presidente Raúl Alfonsín fue distinto, ya que lo que adelanto no fueron las elecciones, sino la entrega del mando al electo Carlos Menem en 1989; el país también como en los casos anteriores estaba al borde del abismo, como ahora. Es una extraña coincidencia por la cual atraviesa este maravilloso país. Cruel, ingrata y agónica. Que nos aniquila la autoestima sin piedad.

Hoy, el Gobierno Nacional, a cargo de Mauricio Macri, no solo no tiene rumbo ni plan, sino lo más peligroso, es que es mucho el tiempo hasta el 10 de diciembre de 2019; se nota claramente que no tienen idea de lo que están pasando millones de argentinos y eso los vuelve mucho más peligrosos a ellos como poder gobernante y a los argentinos que ven como el avión ya va en picada libre. En ninguna de las dos oportunidades anteriores ocurrieron hechos desgraciados, justamente, porque se tomó a tiempo una decisión trascendente.

Se podría votar en febrero de 2019, ya con el Presupuesto aprobado y volver a repetir el 25 de mayo como fecha para la próxima asunción del hombre o mujer que sean elegidos para conducir y reacomodar el destino del país. Me preocupa el constante autismo de este gobierno, es como si no vieran la próxima curva y venimos a 300 km por hora. Hay millones que quieren vivir en paz. Por favor, tomen una decisión acertada. No podemos esperar ver como otros millones caen del sistema sin que ustedes lo adviertan. Es ahora o nunca. No quiero entrar con usted al cementerio, como lo prometí en mis últimas columnas. Por favor, despierten.

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