Carrió tuvo que pisar el freno
Pisando el freno

La tensión interna en la coalición gobernante Cambiemos sigue inalterable por los roces del Gobierno con sus aliados, Elisa Carrió y el radicalismo, pero en el seno del Poder Ejecutivo descartan cualquier posibilidad de ruptura. 

El aire se cortaba con un cuchillo ayer cuando el presidente Mauricio Macriingresó al auditorio principal del Centro Cultural Kirchner. Allí lo esperaban unos 300 empresarios, funcionarios y en primera fila Carrió y el diputado radical Mario Negri, entre otros.

Carrió había sido la encargada de abrir el evento “Argentina Exporta” y, entre elogios para la iniciativa por el potencial impacto en las pymes, dedicó algunos pasajes de su discurso a seguir tirando de la cuerda hacia el corazón de Cambiemos.   

Con los ministros de Producción y Trabajo, Dante Sica, y de Relaciones Exteriores, Jorge Faurie, enfrente, la chaqueña se despachó una vez más con un pedido para que salga del Gobierno el ministro de Justicia, Germán Garavano.Pero por la tarde salió a aclarar que en realidad estaba bromeando.

“Yo no le pedí ni le voy a pedir la renuncia del ministro Garavano al Presidente. Lo que dije esta mañana fue una broma, no condiciono ni disputo autoridad”, dijo la líder de la Coalición Cívica, tras lo cual anunció que pospondrá la presentación de su pedido de juicio político contra el funcionario.

Por la mañana, al empezar su encendido discurso, la legisladora -pieza política clave en Cambiemos- denunció que en la Argentina hay “cartelización y monopolios inadmisibles” que son capaces de mover los precios y el abastecimiento “con total impunidad”.

“Esos diez grupos empresarios son mi próximo objetivo”, avisó Carrió ante de aclarar que esta pelea que está por dar le implicará “pelear con otros sectores”. “Ahí vamos a tener otros problemas, ya no con el Presidente sino con otros”, agregó.

Acto seguido y dando la espalda al público, afirmó que dar esa batalla contra los grupos monopólicos le va a dar margen para “amigarse con el Presidente”, pero aclaró que eso ocurrirá siempre y cuando Macri “lo saque a Garavano”.

Las afirmaciones de la diputada nacional despertaron risas y aplausos en el auditorio, mientras los ministros presentes sólo atinaron a mantener la vista fija en la oradora.

El presidente Macri llegó al auditorio después de la intervención de Carrió: ingresó por una puerta lateral, saludó con un beso a la diputada y subió al escenario para cerrar el evento gubernamental.

Allí tuvo algunos velados gestos conciliadores, aunque claramente sin hacer alusión a los conflictos de fondo que desde hace un par de semanas convulsionan a la coalición.

“Sentimos que esta no es sólo una visión del Presidente, sino de Cambiemos, por eso la doctora Carrió ha viajado por todo el país”, enfatizó Macri al señalar su compromiso con las pymes. Terminó de hablar y se fue por la misma puerta, sin saludar.

Consultados por el periodismo tras el acto en el CCK, funcionarios del Poder Ejecutivo descartaban ayer cualquier posibilidad de ruptura entre Macri y Carrió. Sin embargo, el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, salió a responderle a la diputada: “Nadie debe condicionar al Presidente”, dijo, y señaló que “desde el primer minuto de su mandato ha luchado contra la impunidad”.

Recalculando

Por la tarde, Carrió se retractó: “Pido disculpas por la forma, pero ratifico lo dicho porque es verdad. Ejerzo mi facultad de diputada de pedir juicio político a los funcionarios establecidos por la Constitución Nacional”, afirmó, pero agregó: “En aras de distender esta situación voy a posponer por unos días la presentación del juicio político que ya hemos elaborado”.

Este último cortocircuito entre Carrió y el Gobierno comenzó la semana pasada, cuando Garavano declaró en una entrevista que no es bueno para un país que un exmandatario esté detenido “o que se pida su detención” y que no existen normas claras sobre las prisiones preventivas.

Carrió interpretó que esas declaraciones esconden un pacto de impunidad en beneficio de la expresidenta y actual senadora Cristina Kirchner, procesada en varias causas de corrupción. “Siempre dije que el Presidente está entre la línea de Angelici y la línea Carrió, y va a tener que elegir, y va a tener tiempo de elegir, pero sabe que elige o cae”, amenazó la diputada la semana pasada, en un acto en Corrientes.

Al culminar el acto de ayer a la mañana, la líder de la Coalición Cívica concedió una entrevista a una radio y allí intentó bajar la presión, pero sin abandonar su reclamo por la salida de Garavano. “Estoy bien con Macri, salvo, obviamente, la diferencia en materia de impunidad, que creo que se va a ir resolviendo”,

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