LA POLÉMICA FINAL DE LA CONMEBOL: El VAR vs Boca y River; por Tomás Mangonnet
Final de la Copa Libertadores

La película futbolística más importante -tal vez- de todos los tiempos llegará este noviembre del 2018, cuando Boca-River, River-Boca definirán quién será el campeón de la Copa Libertadores de América. Uno solo será victorioso y se llevará mucho más que la gloria, y es además una oportunidad histórica para vivirlo como una fiesta,  y estar a la altura de este acontecimiento único.

¿Nerviosismo? ¿Miedo? ¿Ansiedad? Podrán sacar turno con el cardiólogo, tratarán de vivirlo con tranquilidad y serenidad para no sufrir el después de uno de los partidos más significantes de la historia de la Copa Libertadores, del fútbol argentino y mundial, pero lo que realmente va a pasar este mes,  va a ser muy difícil de explicar y de sentir, ya que la final de vuelta serán dos semanas después.

El Superclásico se traslada a una nueva final y – en este caso –  a uno de los torneos más deseados, lo que es un hecho sin antecedentes por la envergadura de esa contienda, quedando opacado el encuentro por la Supercopa Argentina, en Marzo,  que fue para el conjunto Millonario. De esta manera,  en el horizonte se visualiza una lid con mucha relevancia que puede dejar consecuencias y cambios drásticos en ambos clubes, tanto para quien obtenga una victoria como para quien quede en segundo lugar.

Sin dudas, está lleno y colmado de condimentos no sólo por los equipos que tendrán el privilegio de participar en este cotejo, sino por las irregularidades por parte de la Conmebol –confederación organizadora de la competición-que se fueron sucediendo a lo largo de su desarrollo y convirtieron el torneo en el más polémico de los últimos años.

Fueron tantas las imperfecciones que hay varias que fueron olvidadas, como si hubieran quedado lejos en el tiempo, como la inclusión indebida de varios futbolistas con sanciones; horrores arbitrales que te plantean el interrogante si actúan de buena fe o hay algo detrás; protagonistas que rompen reglas y – obviamente – la ineficaz utilización del VAR, Video Assistant Referee, que impartió justicia solo para algunos equipos, es decir, que no coadyuvó a dar más claridad cómo nos querían hacer creer.

Si los de Núñez logran el título no se borrará la página más triste de su historia que fue el descenso hace 7 años, ni cerrará esa herida, pero sanará ampliamente ese acontecimiento. Por su parte, los de la Boca confirmarían su ventaja sobre el Millonario que viene gestando en los últimos años y así obtener la tan ansiada Copa Libertadores número 7, que se le viene negando hace más de 10 años.  No hay nada más trascendente que salir campeón de la copa más importante porque vas a quedar en la historia y ante tu máximo rival, el de toda la vida, al que siempre le querés ganar.  

En definitiva, cuando se escuche el pitazo inicial, vamos a presenciar, vivir y ser contemporáneos de una final histórica y única que, tal vez, nunca más se repita. Esto es para disfrutar un logro deportivo, no para alegrarse de un descenso y burlarse de una derrota… es para salir campeón que para algunos, lamentablemente, es lo único que vale.     

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