El juez Carzoglio, al borde de la destitución, ordenó el desalojo de Siam
El Juez Carzoglio al borde de la destitución.

“A mí no me van a apretar, o a perseguir, con ese tipo de maniobras”, había sentenciado el juez Luis Carzoglio, tras negarse a dictar la detención de Pablo Moyano, en medio de una causa por supuesta asociación ilícita con barras de Independiente.

En esos días, el magistrado denunció haber recibido llamadas con amenazas de muerte y otro tipo de intimidaciones luego de que su fallo favoreciera a uno de los sindicalistas más combativos del gobierno de Cambiemos.

“En cuento los datos que aparecen en La nación y Clarín, que son en parte ciertos, únicamente pudieron haber provenido de la Procuración General de la Corte de la Provincia. Esos datos únicamente, lo tiene la Procuración. A mí no me van a apretar, o a perseguir, con ese tipo de maniobras. En este país, se tiene que terminar con los aprietes, con las amenazas y con perturbar la acción de la Justicia”, había declarado y tensado al límite su relación con el gobierno.

Por esas razones, estaba en camino de un juicio político que amenazaba con destituirlo.

Sin embargo, tan solo dos días después de que los jurados de enjuiciamiento conformados para intervenir en el jury, el juez dio una señal de disciplinamiento al ordenar el desalojo inmediato por la fuerza pública hacia los trabajadores de la fábrica Siam, en Avellaneda.

Ayer por la noche, un operativo de 150 personas procedió a partir del visto bueno del juez, que por propia voluntad o no, ordenó que la policía bonaerense avance con palos y gases lacrimógenos frente a cientos de personas que protestaban pacíficamente en la puerta de la fábrica.

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