«LA VENGANZA ES UN PLATO QUE SE COME FRÍO»; por Claudio Hugo Naranjo
La venganza es un plato que se come frió

La Venganza es un plato que se sirve frío y se come despacio,  tienes que tener paciencia para consumarla, aquietado y sosegado el espíritu, sin arrebatos  ni apasionamientos, es decir, frío, calculador; se come despacio porque has de DELEITARTE CON ELLA, PALADEARLA (No apresurarla) para que la goces más.

Si leemos la explicación que le da Vito Corleone a su hijo Michael cuando lo está preparando para convertirse en el nuevo Don… le dice que simule ser débil para que parezca impensable que pudiese vengarse… le recuerda mostrarles respeto por que solo así puede entender la magnitud de los esfuerzos que debe hacer para concretar su venganza… hay un par de frases de antología que las dice Michael en el Padrino II y III que recuerdan lo que aprendió de su padre «Mantén cerca a tus amigos, pero aún más cerca a tus enemigos» y «Nunca odies a tus enemigos, afecta tu razón»… la venganza tiene que ser muy meditada… preparada y sobre todo contundente…

Nunca esperes llevar a cabo una venganza inmediatamente después de cometido el agravio. La paciencia es el mejor aliado. Con tiempo, planeación y al ser inesperada, será mas satisfactoria e impactante para quien debe merecerla.

Es una frase de Francisco de Quevedo que pasó a la historia y que la humanidad en menor o mayor medida, la ejecuta. El tiempista aguardará el tiempo que sea necesario y Daniel Angelici, presidente de Boca Juniors, esperó y está por ejecutar a su enemigo -que siempre lo fue- Rodolfo D’Onofrio, presidente de River Plate. D’Onofrio creyó que tenía todo controlado y que su rival no era de temer. Angelici firmó algo el sábado que nunca iba a cumplir, desde el momento de los incidentes en las inmediaciones del estadio millonario, el presidente xeneize y su equipo de letrados -los mejores- ya sabían el camino que iban a tomar y que el episodio de mayo de 2015 en la Bombonera -gas pimienta y desclasificación-, tenía su momento de revancha o venganza.

Aquella frase de Angelici: «Los partidos se ganan en la cancha»… era un emboscada que River en cualquier momento de la historia se iba a comer. El Padrino nunca muestra soberbia, más bien hacer creer y pensar que todo lo que se dice de él es pura leyenda. Ahora están… 1 a 1. Empate. Esperemos ver que dictamina Conmebol, la presión ha sido constante desde el sábado desde el más alto Poder. D’ Onofrio bebió de su propia medicina. ‘El Tano’ se la está por devolver doble; es la final de la Copa Libertadores… es el partido que estuvo esperando tres años y medio. Para ello deberían alinearse los planetas, es decir, primero un ‘Panadero’ de River -o varios, da la mismo-, segundo, que tengan puntería y tercero un Ministro de Seguridad y Justicia de la ciudad incapaz como Martín Ocampo. Todos jugaron para Boca y Angelici… no la dejó pasar.

Deja una respuesta