¿Este hombre se preparó para ser Ministro de Justicia y Seguridad?; por Claudio Hugo Naranjo
Diego Santilli

No. En este país cualquiera desde hace 60 años puede ser Ministro. Sólo se necesita aceptar. ¿Cuáles son las condiciones que tenía Martín Ocampo, el ex ministro o Diego Santilli, actual? Ninguna y eso lo muestran las administraciones. Ayer Legislador, hoy Fiscal y mañana Ministro y pasado pasan de Seguridad a Salud.

Éste es el perfil del ministro argentino medio y resulta altamente exótico; los ministros suelen no tener estudios en la materia para la cuál aceptaron y no han hecho carrera como funcionarios, sino en el sector privado. Con frecuencia también tienen carnet del partido que gobierna; La percepción es que tenemos titulares de baja formación, que no saben lo que hacen, que no son validos, que tienen pocos estudios… Éste es uno de los factores clave que apuntalan una cierta desafección social. Los ciudadanos no sienten confianza en la clase política, representada por los ministros. En Argentina, que alguien llegue a ministro sin tener título universitario es visto como una prueba de su valía profesional, comienza a ser aceptado como algo normal que nos está causando mucho daño. Una cuota de alta responsabilidad queda en manos de aquellos que eligen a estos hombres o mujeres para ocupar estos cargos, para los cuales -queda a la vista- no están preparados. Desde el Presidente de la Nación hacía abajo, todos aquellos que ‘Sí’ fueron elegidos por el voto popular, son también culpables directos de esta profunda decadencia. 

Pero también somos culpables los medios y la propia sociedad a la hora de evaluarlos, porque permitimos sin hacernos sentir con fuerza que cualquier arriesgado se ponga el traje de funcionario, para lo cuál no ha sido preparado; el título no es una formalidad, es imprescindible. ¿Es tan difícil comprender lo que debiera ser una vara compuesta del más alto de los sentidos comunes? 

Este país está en el subsuelo por años de desidias en donde todo se ata con alambre. Ocampo no resistía media hora más en el ministerio, pero a dos días del G20, es un verdadero papelón. Y en este caso especial, ya que Mauricio Macri es el jefe del PRO, hubiera sido lo más lógico que él hubiese designado a la persona a ocupar el cargo y que tenga sintonía con la Ministra nacional Patricia Bullrich. Pero no. Nada cambia. O parece que no aprendemos más. Un bochorno de grandes proporcione.

 

 

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