«EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN LLORA… NO SE HACE EL QUE ESTÁ LLORANDO»; por Claudio Hugo Naranjo
Macri Emocionado

El Presidente de la Nación llora, no se hace el que está llorando. Mauricio Macri sorprendió a propios y extraños con su llanto emocionado en el cierre de la función de Gala con la que se agasajó a las Jefas y Jefes de Estado que visitan Buenos Aires en el marco de la Cumbre del G20.

Algo está cambiando en la Argentina, la emoción lo desbordo al Presidente, el espectáculo había sido de alto impacto y Macri no solo se olvido que lo estaba mirando el mundo -literal-, sino que habrá recordado los momentos difíciles por los que tuvo que transitar estos últimos 3 años de gobierno. En esas milésimas de segundos cabalgaron en su mente sus vicisitudes, marchas y contramarchas, una sociedad, mayoría, que lo banca y otra que no aún no le cree. Yo pensé en la Argentina que le quiero dejar a mis nietos y es esa, la de ayer por la noche. Cuando trabajamos en equipos somos -sin dudas- unos de los mejores. Hay que transpirar la camiseta. La Gala del Colón la vió el planeta, fue el segundo gol de Diego a los ingleses, fue Manu Ginóbili metiendo un doble desde el suelo, Julio Bocca con su plasticidad y estilo, Borges en Ficciones, Cortázar en Rayuela, nuestros abuelos emigrantes bajando de los barcos y ayudando a construir un país, fueron nuestros cinco Premios Nobeles, fue Atahualpa Yupanqui, fue Messi moviendo su cintura. Fuímos por 40 minutos lo que fuimos y lo que vamos a volver a ser. En el llanto de nuestro Presidente, se vió ese país con el cuál él también sueña.

Somos también la Argentina en la cual no se pudo jugar un Superclásico, la ciclotímica que va y vuelve a lo largo de nuestra corta historia, pero quedó demostrado después del éxito de esta Cumbre del G-20 que también podemos ser esa Argentina del viernes por la tarde en el Teatro Colón. Estoy convencido que nos parecemos mucho más a esta última, por nuestros valores, por la fuerza que le ponemos a salir de la crisis y comenzar el camino del desarrollo. Hasta las manifestaciones en contra de esta Cumbre se comportaron con inteligencia en sus protestas, con fina ironía consiguieron que el mundo los vea sin provocar disturbios. Ellos también se merecen un párrafo aparte, porque comprendieron lo que se estaba jugando, lamentablemente el lunes aparecerán como viene ocurriendo, los 200 imbéciles que nos quieren volver a la tarde del Superclásico, a la toma del Congreso. Pero van a perder, porque los que queremos una Argentina distinta, somos millones.

El Presidente de la Nación hizo catarsis en vivo. Todos deseamos -la gran mayoría- que Argentina despegue definitivamente. Fue la imagen que nos quedará en la memoria, Macri llora por este país, al cual sacará adelante. No tengo ninguna duda. A pesar de los 200 imbéciles.

El presidente de la Nación aplaudió conmovido a los bailarines que saludaban en el escenario del Teatro Colón y se sumó a cantar junto a ellos y a parte del público «Argentina, Argentina».

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