G20: Un documento firmado por consenso
Cumbre G20

La décimo tercera cumbre del G-20 desde 1999 dejó un comunicado de«consenso posible» y la sensación de que no se deben esperar grandes cambios en la política ni tampoco en la economía global. En 31 puntos hay promesas y expresiones de deseo, pero no se explica cómo es que se avanzará. 

Los movimientos feministas como Ni Una Menos que en los últimos años se hicieron oír en Occidente han tallado en la agenda de la política internacional, que ahora ve a la igualdad de género ya no como un acto de justicia sino como un potenciador económico. 

El G20 prometió acelerar las estrategias definidas en la cumbre de Brisbane, en 2014, cuando había previsto reducir un 25% la brecha de género en el mercado laboral para 2025. 

«Nos comprometemos a promover el empoderamiento económico de las mujeres. Se deben mejorar las condiciones laborales, la calidad del trabajo y reducir la brecha salarial de género», dice el comunicado.

El documento final, para el que Argentina trabajó hasta el último minuto, es equilibrado y elude definiciones concretas sobre el tema más controversial, que preocupa a los agentes económicos transnacionales: la guerra comercial.

«El consenso alcanzado es el posible», definió el canciller Jorge Faurie para explicar el resultado. Y el presidente Mauricio Macri se mostró optimista porque nadie dio el portazo. Pero en los hechos, Donald Trump marcó disidencias y dijo que no está dispuesto a negociar. 

El G20 reconoció que el comercio es «cada vez menos sincronizado» entre los países y admitió «preocupaciones geopolíticas» sobre los riesgos y vulnerabilidades financieras, principalmente en los emergentes.

La Argentina y Turquía este año fueron dos demostraciones cabales sobre cómo impactan las tensiones globales y los cambios bruscos en las estrategias de las potencias (suba de tasa de interés de Estados Unidos) en las naciones más débiles.

La política fiscal, en tanto, debe reconstruir los amortiguadores cuando sea necesario, ser utilizada de manera flexible y favorecer el crecimiento, sin dejar de garantizar que la deuda pública se encuentre en un camino sostenible, sostuvo el G20.

Con una casi calcada promesa a la realizada en la cumbre de Hamburgo en 2017, los países se comprometieron a esforzarse para «crear condiciones propicias» para la movilización de recursos públicos, privados y multilaterales, hacia un crecimiento inclusivo y sostenible.

El punto 27 deja por escrito la necesidad de reformar la Organización Mundial del Comercio, dado que este organismo y sus reglas no están respondiendo con la eficacia y celeridad que imponen las divergencias coyunturales.

Para el G20, el comercio internacional y la inversión son motores importantes del crecimiento, la productividad, la innovación, la creación de empleos y el desarrollo. Es -esta también- una declaración que se repite año a año.

Y, sin mencionar al proteccionismo, reconoce la contribución que el «sistema multilateral de comercio» ha hecho el crecimiento global. El tono lavado del texto expone que el temor a represalias bilaterales futuras de Trump marcó el ritmo de la cumbre.

El G20 sostuvo que la revolución tecnológica ha puesto en un gran desafío sobre el futuro del empleo. «Ya no puede separar la educación y la capacitación permanente», dijo Macri al analizar el documento.

Los firmantes del Acuerdo de París, para intentar frenar el cambio climático, dijeron que el entendimiento es «irreversible» y se comprometieron con su implementación.

Deberá avanzar, entonces, la reconversión industrial y energética.

Estados Unidos, en tanto, dejó asentada en la declaración final suscrita su decisión de retirarse del Acuerdo. Trump habló de su compromiso con el crecimiento económico basado en «el uso de todas las fuentes de energía y tecnologías». Para él, el cambio climático «es un cuento».

Macri y May avanzaron en la relación bilateral 

Mauricio Macri y Theresa May avanzaron en una nueva fase de la relación entre Argentina y Reino Unido, en la que la cuestión Malvinas se sitúa estratégicamente en un segundo plano, o más bien en el asiento trasero.

De esta manera, el gobierno de la alianza Cambiemos continuó en la gestión de Jorge Faurie la línea trazada por su antecesora en la Cancillería, Susana Malcorra: correr la disputa por la soberanía del archipiélago del centro de la relación bilateral para fortalecer otras áreas de interés, como el comercio y las inversiones.

Tras la difusión del documento consensuado del G-20 de Buenos Aires, May brindó una conferencia de prensa que fue la primera que realizó un premier británico en el país, por lo menos en las últimas cuatro décadas.

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