«EN UN EVENTUAL BALOTAJE CRISTINA JAMÁS LE GANARÍA A MACRI»; por Claudio Hugo Naranjo
Mauricio Macri vs Cristina Kirchner

No se le puede pedir peras al olmo, tal vez sea el escenario más cómodo en el que Cambiemos destroce por tercera vez consecutiva al peronismo kirchnerista, ya ahora –por lo que se va dando- con un componente muy atractivo, observando que una gran mayoría de peronistas que se habían alejado de la expresidenta se acercan peligrosamente para acompañarla hasta el cementerio, con la posibilidad cierta que ingresen con ella.

Todas las encuestas mienten, lo repito, mienten. Todos los dueños de estas empresas fantasmas son reconocidos  politólogos que cada dos años en la Argentina le sacan hasta la última gota de leche a la vaca; ya se los ve recorriendo canales televisivos haciendo pronósticos para un público cada vez más reducido que no les creen. Pero la plata está y el negocio del “Empate Técnico” los hace atractivos y dantescos. Jorge Asís vive de una pequeña sociedad cautiva, que lo acerca a lo tragicómico. Es junto a otros tantos, un circo payasesco, con el agravante de la mentira por 200 mil pesos por mes. No roban. Pero mienten.

Cristina Fernández de Kirchner es el último eslabón perdido de la Argentina 2003; es la suma de todas nuestras miserias de una sociedad que no existe, solo ella y sus secuaces creen verla. No existe. Por suerte somos todo lo contrario a ese modelo, proyecto populista que no fue ni de izquierda ni de derecha. Fue una banda armada para saquear el país y casi consiguen en 12 años lo que no pudieron ni los militares. Quedarse, apropiarse de él y hacerlo suyo. Bajo una dictadura, enmascarada en una democracia participativa, que decía y dice luchar por los pobres. Justo ellos que se encargaron en reproducirlos. Crearon una maquinaria de planes sociales que aún hoy no podemos desarticular, imposibilitando la concientización del trabajo como base de crecimiento y cimiento de toda sociedad.

El desarrollo es trabajo genuino, pero primero debemos construir un colchón social en donde solo estén los más necesitados, excluyendo a los grupos sociales que no quieren trabajar pero sí vivir del esfuerzo que hacemos el resto. En algún momento de los próximos años habrá que tomar la seria decisión de acortar esa brecha –que es mucho dinero del Presupuesto Nacional- y avanzar sin titubeos hacia los punteros y dueños de esos planes que son ni más ni menos los que nos impiden crecer. El error sería kirchnerizarse para conservar un puñado de votos. Es preferible perder una elección antes de sumergirnos en las mismas aguas que navegaron las ratas. Esa es la ruta equivocada, donde conviviríamos eternamente con los creadores de aquella maquinaria.

Confío en el buen tino de este gobierno y en la capacidad de reacción del presidente Mauricio Macri; no existe ninguna posibilidad que Cristina vuelva. Duerman sin frazada. Pero el gobierno debería comenzar con estos cambios, los cuales la inmensa mayoría de la sociedad aguarda.

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