Relato Corto… Mensaje que no debieran pasar por alto: «Sin Piedad a los Traidores»
Se acabaron los Bautismos y Casamientos...

«Bueno… se acabaron los ‘Casamientos, Nacimientos y Bautismos’, entramos en un año electoral, seguiré manteniendo como banderas mis ideas y enfrentaré a quién decida enfrentarme… sin piedad, con aquellos que osen traicionarme. Los buscaré… en el rancho donde viven. Se acabo la joda». Amen…

Ante la traición dejamos de creer en la o las personas que nos traicionan. Nos sentimos burlados, defraudados y es muy difícil recuperar la fe de nuevo en quienes nos hayan traicionado.

La traición produce, en los traicionados, ira y rabia en los primeros momentos. Genera de inmediato el deseo de agresión al traidor. Luego, surge el rencor y el odio y las ganas de venganza. Al mismo tiempo trae consigo un enorme dolor, la pérdida de la confianza en la pareja, el compañero, el amigo o la entidad en quien hayamos depositado nuestra fe o esperanza.

Por su parte, el traidor pierde la amistad y el amor de sus cercanos o el respaldo de su comunidad. Su remordimiento o el hecho de irse quedando solo, dado que poco a poco va siendo descubierto como lo que es, lo lleva a una vida muy vacía, a pesar de la riqueza que haya obtenido por sus actos.

Ante la traición la única cura que tenemos es hacerle ver al traidor que conocemos lo que hizo y hacerle sentir la daga filosa de la traición. Ojo por ojo y diente por diente. Yo no perdono…

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