El PRO cierra el círculo sobre la silla de Monzó, que podía ser para Cornejo
Presidente de la Cámara de Diputado deja el cargo

Las intrigas y especulaciones todavía no han catalizado en negociación. Pero el radicalismo espera paciente trabajando en las provincias. El caso pampeano lo exhibirán en silencio: allí la UCR aplastó al macrismo. Con ello, los radicales aguardan que sea el propio Mauricio Macri quien, con su reelección en riesgo, calme el «hambre» de cargos de quienes lo rodean.

En el PRO nacional quieren a un hombre propio para ocupar la silla de Emilio Monzó en la presidencia dela Cámara de Diputados. Las especulaciones preelectorales imaginaban la posibilidad de que el presidente del principal partido aliado, la UCR y gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, pudiera traccionar en favor de la candidatura de Mauricio Macri como diputado nacional por su provincia, en donde tiene una imagen mucho más consolidada que el presidente. Aquí, el gobernador se elije antes que los cargos nacionales y Cornejo tiene la opción de ir por un cargo provincial y no acompañar al Presidente en la boleta, lo cual pone en dudas sus chances, según los argumentos del radicalismo local.

Las usinas del macrismo ya ofrecen dos nombres propios para cuando Monzó se vaya a la embajada en España. Se trata del actual ministro de Seguridad de María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo (si no la acompaña en la boleta como vicegobernador) y del segundo de Rogelio Frigerio y exarmador del PRO en Cuyo, Sebastián García de Luca. Ambos tienen origen en el peronismo bonaerense, como Monzó.

Pero hay otros dos nombres que resuenan en un mundo político que no ve más allá de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano bonaerense y que considera más aliado al peronismo en la diáspora que a los formales de la UCR y la Coalición Cívica. Danza la posibilidad de que sea Nicolás Massot o Luciano Laspina los que ocupen la presidencia de la Cámara baja.

Las intrigas y especulaciones todavía no han catalizado en negociación. Pero el radicalismo espera paciente trabajando en las provincias. El caso pampeano lo exhibirán en silencio: allí la UCR aplastó al macrismo. Con ello, los radicales aguardan que sea el propio Mauricio Macri quien, con su reelección en riesgo, calme el «hambre» de cargos de quienes lo rodean.

Mientras los radicales juegan su ajedrez azuzando a Martín Lousteau, lograron armar una gran interna en Córdoba, la provincia en donde en 2015 Macri obtuvo los mejores resultados del país. Allí Mario Negri lleva a un hombre del PRO como vice, el exárbitro Héctor «La Coneja» Baldassi. Y competirá contra los intendentes Ramón Mestre y su vice, Carlos Briner, a quien no pudieron bajar desde la Jefatura de Gabinete de la Nación, que prefería ofrecerle a Mestre una banca en el Congreso e devolver a sus orígenes en la intendencia de Córdoba al experonista Luis Juez..

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