¿Es la solución del problema? ¿O estamos hace 15 años con el problema?; por Octavio Lamarca
Messi y la Selección

«Es el mejor del mundo y tiene que estar», resumen los nuevos «referentes» de esta nueva selección argentina a la que Lionel Messi, a quien se refieren con esa frase.
«Si Messi no vuelve estamos al horno», decía Diego Maradona, su predecesor en el trono y quien lo tuvo a su cargo en el combinado «albiceleste» que se despidió del Mundial de Sudáfrica en cuartos de final ante Alemania.
Mismo verdugo que frustró también a Messi en la final de Brasil 2014 al mando de Alejandro Sabella, espina que el astro del Barcelona no logró quitarse en Rusia con Jorge Sampaoli como conductor, al quedar eliminado en octavos.
Revés ante la Francia que terminó alzando la Copa en Moscú, tras el cual la «Pulga» decidió tomarse un respiro y dedicarse de lleno al equipo «blaugrana» y cuyo fin aún resulta incierto, pese a sabiendo que ya regresó y ya comienzan los comentarios de si juega y no juega.
«En marzo, Messi va a ser convocado y vuelve a la selección», publicó el periodista Hernán Castillo, de la cadena televisiva TNT Sports, vía Twitter anticipando la fecha del ansiado regreso que, para otros, no sería tal.
«Si Messi decide volver a la selección debería hacerlo en la primera doble fecha FIFA de 2019, entre el 18 y el 26 de marzo, cuando se estarían jugando los cuartos de final de la Champions, la obsesión de Messi y del equipo catalán», recuerdan otros.
«La selección aún no aparece en la agenda 2019 de Lionel Messi», es el título de una nota del diario «La Nación» firmada por Cristian Grosso, quien destaca que aún si volviera en marzo sería el período más extenso alejado de la «albiceleste».
Para entonces, «habrían transcurrido 261 días, que podrían ser más» si finalmente Messi decide regresar en la Copa América que albergará Brasil a partir del 14 de junio, desde que jugó su último partido frente a Francia el 20 de junio en Kazán. «Nunca estuvo tanto tiempo alejado de la selección», recuerda Grosso. Ni siquiera en sus inicios allá por 2005 en el combinado nacional al que alguna vez renunció tras la final perdida en la Copa América del Centenario en Estados Unidos, en 2016.
Renuncia que, recuerda, adoptó en caliente tras la derrota frente a Chile, que lo había frustrado en la definición un año antes como anfitrión de ese mismo torneo y también por penales, pero que Messi nunca llegó a concretar.
La llegada de Edgardo Bauza a la «albiceleste», tras la partida sí concretada de Gerardo Martino como conductor, lo convenció de volver sobre sus pasos, pero luego sería el DT quien seguiría los pasos de su antecesor luego de ocho partidos.
Sampaoli llegó desde Sevilla para tomar el timón y Argentina terminó clasificándose con lo justo al Mundial de Rusia gracias a una gran actuación de Messi (autor de tres goles) frente a Ecuador en Quito en el cierre de las eliminatorias.
El resto es historia también conocida y luego del despido de Sampaoli y la partida de varios «históricos» se inició un período de renovación al mando de Lionel Scaloni, que llegó a la selección de la mano de su predecesor en el cargo.
«Esta fue una oportunidad única que me dio la vida», decía en la víspera el entrenador cuyo interinato se extendería hasta incluso la próxima Copa América, aunque la versión todavía no tuvo confirmación oficial.
Por ende, el propio Scaloni consideraba cumplido su ciclo (junto a Pablo Aimar y Walter Samuel, que integran su cuerpo técnico) al final del doble triunfo por 2-0 frente a un México «alternativo» que también está en etapa de recambio.
Goleadas ante Guatemala e Irak, empate con Colombia y derrota agónica con Brasil completan el balance de Scaloni al frente de la selección nacional en la que, confesaba, se quedó «con las ganas de entrenar a Messi».
«Estimo, deseo y creo que va a volver a jugar en la selección», auguraba también el DT, respaldado por varios de los muchos futbolistas que pasaron por el equipo durante su corto interinato.
Dos que pidieron públicamente por su continuidad fueron Paulo Dybala y Mauro Icardi, que juegan en Juventus e Inter de Milán y quienes marcaron los goles del triunfo ante México, los primeros de ambos con la casaca «albiceleste».
«Ya dije que no depende de nosotros», comentó la «Joya», al referirse a la continuidad de Scaloni, al mando del cual -afirmó- «el grupo trabajó muy cómodo y se nota que tiran todos para el mismo lado».
Dybala tardó 18 partidos en convertir su primer gol con Argentina, con la que debutó en 2016 ante a Uruguay y terminó expulsado (como Messi, que duró 40 segundos en cancha en un amistoso con Hungría en 2005).
Fue la única vez que vio la tarjeta roja en su carrera el astro del Barcelona, quien según Dybala no puede faltar en la selección nacional, concepto que compartió Icardi, quien festejó un gol después de ocho partidos en el seleccionado.
«Messi es el mejor del mundo y todos los equipos quisieran tener un jugador como él. Espero que el próximo año pueda estar con nosotros para jugar la Copa América», afirmó el capitán y goleador «nerazzurro».
Pero no se detuvo ahí y afirmó que en el anterior proceso «no había tanto compañerismo y amistad», marcando distancias con una etapa en la que participó aunque después terminó quedando afuera de la lista de convocados a Rusia, en la que sí estuvo Dybala.
«No tendría que abrir la boca», sugirió Humberto Grondona, hijo del fallecido presidente de la AFA, Julio Grondona, y comentarista de Espn, con tono similar al que hubiese utilizado seguramente su padre.
Muchos le aconsejan lo mismo a Icardi y otros recuerdan que por esas actitudes alguna vez le bajaron el pulgar en la selección. Eran tiempos de Messi y habrá que ver cómo lo toma el astro, sobre todo si decide pegar la vuelta.

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