Robert Redford se despide como actor con una historia sobre la vejez y el amor
Su última película

A sus 82 años, Robert Redford cree que ha llegado el momento de su retirada. Sin embargo, el legendario protagonista de clásicos como «El golpe» o «Todos los hombres del presidente» tan sólo quiere retirarse de la interpretación. Aún le queda tiempo para la dirección, la defensa del cine independiente desde el Instituto Sundance y su militancia por el medio ambiente. Mientras tanto, mañana llega a los cines de Rosario «Un ladrón con estilo», su última película como actor, un delicado retrato de la vejez y el amor.

En este filme dirigido por David Lowery («En un lugar sin ley», «A Ghost Story»), Redford se mete en la piel de Forrest Tucker, el líder de una banda llamada Los Carrozas, compuesta por ancianos que optan por no emplear la violencia a la hora de cometer sus robos. Esta historia, basada en hechos reales, rompe con muchos tópicos del cine de ladrones y cuenta con actores secundarios como Casey Affleck (en la piel del detective John Hunt, que sueña con atrapar algún día a Forrest), Sissy Spacek (Jewel, la amante del protagonista), y Danny Glover y el músico Tom Waits como otros miembros de la banda de ladrones.

En 2002, el propio Tucker le contó al escritor y periodista del New Yorker David Grann: «He pasado media vida en la cárcel. Salvo cuando me fugaba. Nací en 1920 y a los 15 años pisé la primera celda. Ahora tengo 81 y sigo estando preso, pero me he fugado 18 veces con éxito y doce me atraparon. Hice planes para escaparme otras muchas veces, pero no tiene sentido que hable de eso».

Redford dice que la historia básicamente le interesó porque era «real». «La descubrí un día leyendo el New Yorker. Cuando terminé el artículo, enseguida pensé: «Esto es muy bueno. Creo que valdría para hacer una película». Se lo propuse hace tres o cuatro años a David Lowery, el director, antes de que rodáramos juntos «Peter y el dragón». Es alguien por el que siento un gran respeto. Me dijo que le parecía una buena idea. Luego, cuando ya habíamos estrenado aquel trabajo, volví a proponérselo. Le pregunté si todavía tenía interés en él y me dijo que sí. En ese mismo momento nos pusimos manos a la obra», relató.

El actor dijo que no le parece curioso que Forrest Tucker no dejara de delinquir conforme pasaban los años. «Supongo que estaba enganchado con ese modo de vida», deslizó. «Lo que más me fascina de este personaje es que lo atrapaban una y otra vez. Le detuvieron 18 veces. Pero también es cierto que salió de la cárcel en 18 ocasiones. Así que empecé a pensar que quizá ya daba por hecho que iban a atraparlo. Y que eso no era lo que lo divertía, sino el hecho de escaparse de la cárcel, incluso de Alcatraz, un lugar del que no es fácil salir. Esa cuestión me llamó muchísimo la atención. A Forrest le encantaba vivir, quería divertirse y que todo fuera emocionante. Como se ve en el filme, se dedica a robar bancos porque le gusta esa idea. Aunque es muy consciente de que pueden atraparlo en cualquier momento y que acabará pasando los días en el interior de una celda. Seguro que en ese momento él se emocionaba y pensaba: «Genial. Y ahora, ¿cómo salgo de aquí?»», explicó.

Para Redford, «Forrest es un personaje maravilloso, lleno de vida y que arriesga mucho. Disfruta del peligro, sí, pero también es muy divertido. Y lo mejor de todo es que, en la vida real, nunca disparó a nadie. Llevaba siempre un arma que no estaba cargada y que sólo utilizaba para salirse con la suya», remarcó.

Otra dirección

Sobre su retiro de la actuación, el protagonista de «Africa mía» confesó: «Nunca digas nunca. Pero llevo haciendo esto desde que tenía 21 años y soy octogenario ya. Quizá haya llegado el momento. No tanto de parar, sino de moverme en otra dirección», apuntó.

Ese otro rumbo ya está definido. «Me gustaría producir y dirigir más. Llevo tiempo pensándolo», afirmó. «La idea me ronda desde mi anterior estreno, el proyecto que me volvió a reunir con Jane Fonda («Nosotros en la noche», de 2017), un dramón romántico nada optimista. Fue muy agradable trabajar en ella, pero era una película muy triste. En los tiempos que vivimos prefiero algo más positivo. Atravesamos un momento político tenebroso y el ambiente cultural que nos rodea es más bien deprimente. Por eso creo que «Un ladrón con estilo» es una gran película para decir adiós», explicó.

La industria del cine ha cambiado mucho en los últimos años. Sin embargo, el director de la premiada «Gente como uno» asegura que el centro de una buena película sigue siendo una gran historia. «Esta ha sido siempre mi pasión. Me ha hecho feliz. Especialmente cuando he contado las historias que he querido contar», dijo. «Para mí lo más importante es la historia. Eso es lo primero. A lo largo de mi carrera he desarrollado una estrategia que resumo en tres pasos. El primero, la historia. Segundo, el personaje. Y el tercero, la emoción. Lo que ha ido ocurriendo en este tiempo es que la fascinación, especialmente por parte del público más joven, por los efectos especiales, por las explosiones y por la acción, ha dejado de lado a la historia. Y eso para mí es extremadamente importante. ¿Acaso existe frase más evocadora que el «érase una vez» con el que empiezan todas?», se preguntó.

Apunten. A los 82 años, Redford se retira de la actuación con este filme basado en una historia real.

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