Parte XIV: “20 millones de argentinos están como Víctor Saldaño”
La Cámpora

En 1995, a Víctor Saldaño le cambió la vida. Hacía poco tiempo se había ido de su ciudad natal, Córdoba, para recorrer el mundo. En esas vueltas, el destino lo encontró en Texas, Estados Unidos. Allí junto a un amigo mexicano cometieron un asalto. Le robaron a un vendedor de computadoras un reloj y 50 dólares. Cuando Paul Ray King intentó escapar, lo asesinaron. Por ese crimen, es el único argentino condenado a muerte por la Justicia estadounidense. En noviembre, esa pena se podría hacer efectiva.

En una entrevista con TN Central, la mamá de Saldaño, Lidia Guerrero, sostuvo que “es una tortura” lo que está pasando su hijo. “Me dice que no puede dormir desde que se enteró de la fecha de la ejecución”. 

Saldaño está en el “corredor de la muerte” aguardando que en noviembre la Justicia estadounidense deje sin efecto la ejecución; pensaba, mientras intentaba no agregarle más dramatismo a esta situación, que 20 millones de argentinos están en el “corredor de la muerte” hasta noviembre si las encuestas que están propalando son verídicas y Cristina Fernández de Kirchner decide presentarse y gana la elección de ‘segunda vuelta’ por 9 puntos de diferencia sobre Mauricio Macri, como contó ayer Isonomia.

Solo pensar que hay que esperar hasta el 24 de noviembre, hace que esos 20 millones de argentinos entren en pánico, que lo vivan como “una tortura”, “que no puedan dormir” y “que aguarden solo la fecha de ejecución”. Porque –no seamos ingenuos- nadie cree en la ‘Cristina buena’ sin ánimo de revancha; está en el ADN del kirchnerismo la venganza contra todos los que osaron enfrentarse desde que dejó el Poder.

Los militares que dejaron el Poder en 1983, decían en sus intimidades tres o cuatro años después, que si volvían, esta vez, no quedaba ni el perro vivo; su autocrítica no era la tortura, la desaparición ni la ejecución de personas a sangre fría, su verdadera consternación pasaba por lo que no hicieron y debieron haber hecho, consustanciados todos, en volver para terminar definitivamente con el plan.

Comprendo que existen claras diferencias entre los dos regímenes, en cualquier caso Cristina volvería por el voto popular y por elecciones transparentes, pero las ansias de venganza son exactamente las mismas en los dos casos; aquellos por suerte no tuvieron la chance de volver Nunca Más, estos, dicen, que sí. Sus ‘segundas líneas’ están descontroladas. Hagamos un ejercicio de ciencia ficción, supongamos que realmente Cristina es ahora la encarnación más cercana a ‘la Novicia Rebelde’ –espectacular película de los 60’- y que sus ideas son pacificar a la Argentina si llega al Poder. Viendo desde Máximo Kirchner en adelante el accionar de todos sus cuadros se me hace imposible pensar que los pueda controlar, en seis meses se quedan con el control del Gobierno. Es por ello que Cristina entre muchas otras cosas duda en presentarse, ella ha creado un ‘monstruo’ que la está utilizando y se le fue de las manos. A Juan Domingo Perón le sucedió algo muy parecido. Perón no quería volver ni ser Presidente por tercera vez, pero los mismos que él fogoneo desde el exilio lo iban a enfrenar y llevárselo puesto. Sé que no existe tampoco en este caso la más mínima comparación.

De todas maneras, por lo recién dicho, sigo creyendo firmemente que Cristina no se presenta alegando distintas circunstancias, que ninguna será real. Espero que Víctor Saldaño no sea ejecutado y los argentinos tampoco; queda en manos de la Justicia norteamericana y en todos los argentinos, respectivamente, que eso no ocurra.

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