Columna Política: «¿QUÉ ES EL MACRISMO?… ESTAR AQUÍ  Y AHORA; Por Claudio Hugo Naranjo
Andy Whitfield-Spartacus

Cuando el actor Andy Whitfield –protagonista de Spartacus- decide que se haga un documental sobre su batalla contra el cáncer, enfermedad que terminó por quitarle la vida en septiembre de 2011, a 18 meses de habérsele detectado un linfoma no-Hodgkin, sabía que aún muriendo, ese documental lograría instalarse en la conciencia de todos los seres humanos y que valía la pena siempre enfrentar al cáncer.

“Estar Aquí y Ahora” es la frase que él se tatuó en su brazo derecho y que otros millones tras su muerte lo imitaron; no parece sencillo relacionar la batalla de Whitfield con la política argentina y mucho menos con “el Macrismo”; no solo lo voy a intentar sino que lo voy a plasmar en acontecimientos que hoy nos tocan vivir.

En principio, los dos enfrentaron la peor de las enfermedades, al ‘Cáncer’, el primero en su cuerpo de atleta y el segundo en su tejido político, económico y social; el kirchnerismo se ha convertido para ‘el sistema’ en un ‘Cáncer’ que habrá que extirpar de la sociedad argentina.

El “Macrismo” y su coalición electoral cuentan con una gran ventaja para derrotar en octubre, sin ninguna chance de Segunda Vuelta, al partido que conduce la multiprocesada Cristina Fernández de Kirchner y que encabeza el multifacético Alberto Fernández, y es que el “Macrismo” es un partido Republicano.

Ser republicano significa defender y apoyar un sistema político que protege la libertad con el derecho, con la ley, que no puede ser ignorada por el propio gobierno. Este sistema se denomina republicanismo y pretende que exista una clara y mayoritaria participación ciudadana (lo que más comúnmente se conoce como “pueblo”), resaltando los valores cívicos y oponiéndose a la corrupción. En términos más formales, el republicanismo pone el énfasis en la naturaleza interactiva de toda la vida social.

“Estar Aquí y Ahora”, es lo que lo diferencia del resto al partido liderado por el presidente Mauricio Macri; primero tomó la decisión de vencerlos en el 2015 y 2017, pero no alcanzó para derrotarlos porque el kirchnerismo es una enfermedad política llamada también ‘Cáncer’, que invade el cuerpo social como resultado de dos procesos sucesivos, la proliferación de un grupo de células, denominado tumor o neoplasia, y la capacidad invasiva que les permite colonizar y proliferar en otros tejidos u órganos, proceso conocido como metástasis. 

El kirchnerismo, como el ‘Cáncer’, no tienen límites de poder de daños, van perforando todas las capas sociales sanas e intentan dinamitarlas si no consiguen invadirlas; las escuchas telefónicas son temibles, ya involucran hasta el mismísimo Papa Francisco, que ya no cabe ninguna duda que también está tomado por el ‘Cáncer’.

La contracara es un partido con el ideal republicano y está enfocado hacia un imperio de la ley, un valor hacia las instituciones públicas, una serie de virtudes cívicas, la libertad como autonomía y un gran interés por la renovación de la vida política. La filosofía republicana acepta y defiende la reivindicación moderna de autonomía y el pluralismo.

El ‘Cáncer’, si ve que será vencido, también puede desprenderse y diseminarse a otras partes del cuerpo. El ‘Cáncer’ no es solo una enfermedad, sino varias y que persiste del mismo modo excesivo aún después de finalizar el estímulo que le dio origen. El kirchnerismo viendo que su próximo destino es el olvido y la cárcel, principalmente para su comandante en jefe, Cristina, no dudará en llevar al país a dramáticos acontecimientos antes del 27 de octubre o el 11 de diciembre cuando asuma nuevamente Macri.

Es por ello que el gobierno nacional y principalmente la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, debiera reforzar la seguridad personal del actual Presidente y su candidato a Vice, Miguel Ángel Pichetto, ante desesperadas actitudes de los que representan el ‘Cáncer’. No cuento con ninguna información al respecto, pero sí, de los dementes que componen el kirchnerismo y el terror que tienen por ingresar a Ezeiza o Marcos Paz.

Atentar contra la vida del Presidente o su candidato a Vice no es un hecho que tenga antecedentes en la Argentina, pero me remito a los hechos que ocurrieron en otras partes del mundo; en Estados Unidos de Norteamérica fueron asesinados cuatro  presidentes (Abraham Lincoln (1865), James A. Garfield (1881), William McKinley (1901), John F. Kennedy (1963) y su hermano candidato a Presidente Robert Francis «Bobby» Kennedy (1968); en México, el pre candidato Luis Donaldo Colosio Murrieta (1994). En Paraguay, el Vicepresidente Luis María Argaña (1999).

La lista es muy extensa y dramática. Mauricio Macri al tomar la decisión de elegir como compañero de fórmula al senador peronista, Miguel Ángel Pichetto, dejó sin chances electorales al kirchnerismo, que no se va a resignar a ser extirpado de la sociedad. Nunca olviden… que es un ‘Cáncer’.

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