¿Qué preguntas recibiran los jefes de Gabinete en el Congreso de parte de los legisladores?
Un trabajo elaborado por el CIPPEC revela que entre 1995 y 2018, el 95% de las preguntas a los jefes de Gabinete que asistieron al Congreso fueron hechas por legisladores de la oposición. En 2018, ese porcentaje trepó al 99%.

Un informe elaborado por el CIPPEC que analiza todas las visitas de los jefes de Gabinete al Congreso entre 1995 y 2018 señala que las preguntas realizadas por los legisladores se duplicaron en los últimos cinco años; que la mayor cantidad de preguntas las hacen los legisladores opositores, y que creció la cantidad de preguntas formuladas por legisladoras mujeres.

Al mismo tiempo, el estudio revela que la mayor parte de las preguntas durante ese período se enfocó en temas vinculados al desarrollo económico y social; a la gestión del Gobierno; y a la política interna y exterior.

La rendición mensual de gestión ante el Congreso es una de las obligaciones del jefe de Gabinete, una figura creada por la reforma de la Constitución en 1994. En el informe, CIPPEC aclara que viene estudiando los informes de los jefes de Gabinete al Congreso con el objetivo de proponer cambios que mejoren este mecanismo de rendición de cuentas.

“Todo gobierno debe explicar y justificar sus decisiones de gestión. Es para que los partidos políticos en el Congreso y la ciudadanía puedan controlarlo al disponer de información pública. En síntesis, es una forma de aumentar la confianza en las instituciones, fortalecer la integridad de los funcionarios y mejorar la calidad de la democracia”, dice Natalia Aquilino, directora del programa de Monitoreo y Evaluación de CIPPEC.

Los principales hallazgos de la investigación de CIPPEC:

Los legisladores preguntan sobre desarrollo económico y social. Entre 1995 y 2018, tanto en la Cámara de Diputados como de Senadores, la mayor parte de las preguntas se enfocó en temas vinculados al desarrollo económico y social y a la gestión del gobierno, la política interna y exterior.

Por el contrario, quedaron relegados los temas relacionados con la administración judicial, la infraestructura, la vivienda y el transporte.

Según los reglamentos de ambas cámaras, los bloques definen los temas de las preguntas. “La gran diversidad de temas abordados dificulta la posibilidad de profundizar”, enfatiza Aquilino, coautora del documento.

Incremento de preguntas

La cantidad de preguntas por visita, en promedio, casi se duplicó entre 1995-2012 y 2013-2018. Entre 1995 y 2012, el promedio de preguntas por visita fue de casi 36, pero en 2013-2018 trepó a más de 83 por visita.

Los opositores preguntaron más que sus pares oficialistas. En 1995-2018, el 95% de las preguntas fueron realizadas por legisladores opositores. En 2018, ese porcentaje trepó a 99%. “Esto indicaría que la formulación de preguntas al jefe de Gabinete es fundamentalmente un instrumento de la oposición para controlar al gobierno o buscar imponer determinados temas en la agenda pública”, plantea Aquilino. Las preguntas del oficialismo solo superaron el 10% del total en 2002, 2005 y 2008.

Las senadoras preguntaron más que sus pares varones en 2016-2018 (como proporción de la cantidad de legisladoras/es) En 2016, 2017 y 2018, la cantidad de preguntas por senadora, como proporción de la cantidad de senadoras, casi duplicó a la cantidad por senador, como porcentaje de la cantidad de senadores. En cambio, en la Cámara Baja, la tendencia fue más volátil: en varios años hubo más preguntas por diputados que por diputadas. “Esto se da en un contexto de más mujeres en ambas cámaras. En cada cámara más de un tercio del total de legisladores son mujeres actualmente”, explica Aquilino.

Asistencia

Entre 1995 y 2018 los diferentes jefes de Gabinete asistieron el 38% de las veces que deberían haberlo hecho. Las tasas más altas de asistencia se dieron en las gestiones de Macri (aún en curso) y Menem (1995-1999). Sin embargo, dentro de cada gobierno, hubo grandes variaciones en el cumplimiento entre los diferentes jefes de Gabinete.

“Pareciera que la asistencia está vinculada con una decisión del funcionario. No obstante, la asistencia del jefe de Gabinete al Congreso también depende del acuerdo con las presidencias y los bloques de cada cámara”, sostiene Aquilino.

Recomendaciones

Para fortalecer este mecanismo de rendición de cuentas, el documento propone: diseñar procedimientos más específicos y mejor estandarizados en el Congreso; elaborar un Plan de Gobierno concreto, conocido y difundido contra el cual presentar explicaciones; y usar datos abiertos unificados por un centro de información estratégica desde la Jefatura de Gabinete que avale la presentación de los informes.

“También hay que fijar objetivos de gobierno durante los primeros 100 días de gestión; metas medibles establecidas con una administración pública profesional y desarrollar un centro de información que ofrezca datos públicos, abiertos y confiables sobre la marcha del plan. Esto serviría para que el jefe de Gabinete dé explicaciones de calidad; para que los legisladores puedan ejercer el control; y para que los ciudadanos puedan analizar el desempeño del gobierno. Finalmente, contribuiría a que la administración pública produzca datos sobre los temas estratégicos del plan del gobierno”, concluye Aquilino.

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