Columna Política: “EN LAS PASO, LA CLASE MEDIA… ENCARÓ HACIA LA PUERTA 12”; por Claudio Hugo Naranjo
Puerta 12

El 23 de junio de 1968 se produjo la mayor tragedia en la historia del fútbol en Argentina. 71 aficionados murieron después de que la puerta 12 del estadio de River Plate estuviera cerrada. Pasaron 51 años y es hasta hoy una obra maestra del terror y del misterio. De versiones encontradas que señalan a distintos responsables, o incluso a nadie. De tragedias personales que marcaron una y miles de vidas. Sin embargo, jamás quedó claro qué fue lo que la provocó. Y como si fuera poco, la causa no tuvo culpables.

“De pronto, por la presión humana, se armó un efecto rarísimo y nos empezamos a despegar del piso. Yo estaba casi medio metro flotando, y sin poder moverme. Hasta que en un momento dado esa presión cedió y empezamos a rodar unos sobre otros”. Narra  Juan Nicholson, uno de los sobrevivientes de aquella misteriosa tragedia.

El 11 de agosto de 2019 ocurrió un fenómeno parecido, en donde la clase media encaró sin medir las consecuencias hacía la Puerta 12, hasta el día de hoy los datos del por qué, son muchos, pero ninguno me termina de conformar, es también una obra maestra del terror; 3 millones y medio de personas, sin mítines ni asambleas mediantes, sin acordar una estrategia, coincidieron en total soledad hacía la misma Puerta.

Tengo una teoría con la cual dejaría abierta, otras varias posibilidades hacia las elecciones generales del 27 de octubre próximo, que intentaré desarrollar en esta nota:

Primero, que en esta Puerta 12 en la cual se abalanzaron millones de argentinos, hay culpables. La primer diferencia.

Segundo, muchos en su intimidad, clase media que jamás votaría a Cristina Fernández, deciden castigar al gobierno nacional y provincial, especialmente a Mauricio Macri, por su falta de olfato político-económico-social, en detrimento de sus propios votantes… “Flaco te votamos te bancamos y nos estás haciendo mierda”. En esta elección que no es por los puntos, esa familia decide pegarle un susto.

Tercero, con lo que no contaron era que otros millones iban a tomar la misma forma de castigo y encaran todos, sin saberlo, hacía la fatídica Puerta 12; hoy están más asustados que el mismísimo Macri, pues el susto, se convirtió en un golpe de nocaut que casi lo saca definitivamente de la pelea perdiendo todos los títulos. Aguardan desesperados enmendar el voto-castigo, en la general.

Cuarto, no solo descubren que le movieron el piso al gobierno nacional, sino que con sorpresa observan que el mismo gobierno comienza a abrir los grifos que permanecieron cerrados durante el último año y medio; y es allí, donde los que casi se suicidan, observan que se acordaron que existían. Macri puede salvarse, solo porque enfrente está la sombra de Cristina, de otra manera, la clase media se la volvería a poner bien en el mentón.

Quinto, hay responsables, uno acaba de presentar su renuncia, Nicolás Dujovne, ex ministro de Hacienda, un incapaz y soberbio que nos puso al borde del acantilado; otro, ya se fue del país, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, que es el tío de la gran derrota y por último, el padre de la derrota, quien manejó la campaña y le hizo perder la provincia de Buenos Aires a María Eugenia Vidal, me refiero al Jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Peña jamás presentó combate en las batallas electorales personales, es otro soberbio que no previó armar un ejército de fiscales a nivel nacional para enfrentar al enemigo más temible en la política argentina desde hace 70 años, el Peronismo; no le permitió a la gobernadora desdoblar las elecciones, es el hombre que Macri debe echar si quiere revertir el resultado del 27 de octubre.

En ese estratégico lugar no pueden faltar las experiencias del Ministro del Interior, Rogelio Frigerio o el Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó. Pero es ahora, ya. Si hoy se fue el cadáver político de Dujovne, no deberíamos llegar al martes con Peña como ministro y lo más lejos de la campaña. Y por favor, sáquenle el micrófono a la Diputada Nacional, Elisa Carrió. La señora está enferma, sinceramente la prefiero, si yo fuera gobierno, en la oposición. No me haría tanto daño. Lo del jueves en el CCK fue un papelón que jamás olvidarán los argentinos.

Los 15 puntos que Alberto Fernández le lleva de diferencia a Macri, se pueden acortar a 7, si el presidente pega los volantazos que le exigen los graves acontecimientos y se pone a gobernar sin dejar de ser candidato; eso de dejar la campaña, que lo hagan los que no tienen nada para perder. Se pueden hacer las dos cosas y aún ganar.

De una cosa estoy más que seguro, la clase media, esta vez… no tomará el camino hacia la Puerta 12, nadie se suicida dos veces.

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