LA JUSTICIA NO FUNCIONA EN LA ARGENTINA; por Mercedes Possio
La Justicia

 

Si la Justicia no funciona ningún país o Nación nunca logrará convertirse en eso; que hoy el tribunal de la causa Vialidad decida sobre el futuro de la causa , no deja dudas que la Justicia argentina no funciona, ni funcionara nunca mientras existan estos deplorables jueces; de todas maneras son tantos los recurso de los abogados de la multipropiedad candidata a vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner,  presentaron en la Corte Suprema, que no deja lugar para la más mínima esperanza, para que exista real justicia.

Debería el resto de los Poderes -Ejecutivo y Parlamentario- iniciar una nueva época o lamento decirles que muy pronto a este paso la Argentina honesta se los llevará a todos puestos, es inconcebible observar la impunidad con la que se mueve la expresidenta, y los jueces claramente están observando para dónde sopla el viento.

En un país normal con jueces probos y una vez conocida la existencia de un delito, se pone en funcionamiento el sistema de justicia penal, principal recurso de un Estado para la persecución y control de la actividad delictual, mediante el trabajo complementario y coordinado de la policía y la justicia.

La eficiencia del sistema de justicia penal de un país debería medirse en términos de sus resultados en cuanto a la reducción de sus niveles de violencia y criminalidad. No existe, sin embargo, consenso en torno a los caminos mediante los cuales estos resultados pueden ser alcanzados. Diversos estudios científicos realizados en diferentes países arrojan conclusiones contradictorias acerca de la relación, por ejemplo, entre la evolución de las tasas de encarcelamiento y las tasas de delito. El análisis de la evolución de estos indicadores en nuestro país en los últimos 15 años tampoco permite extraer conclusiones definitivas sobre la mencionada relación.

Sí hay coincidencia en destacar el efecto disuasorio que tiene la idea de sufrir una condena por la comisión de un delito. Al respecto, se debe destacar que generalmente tiene un mayor impacto la percepción de la probabilidad de ser condenado que la duración de la condena en sí misma. De allí que se considera más importante el diseño e implementación de políticas orientadas a lograr una mayor inclusión social y la reducción de impunidad. Si la percepción de la probabilidad de ser condenado por un delito es baja o, en otras palabras, se percibe que existe un gran nivel de impunidad, el esperado efecto disuasorio del sistema de justicia penal termina siendo anulado.

La capacidad institucional del Estado es uno de los factores críticos que condicionan el accionar en pos de la generación y mantenimiento de las condiciones de seguridad ciudadana en el marco de los derechos humanos para la ciudadanía. Este accionar, visto claramente desde los despachos de Comodor Py, dejan ver el grado de manipulación e impunidad con la que se mueven estos magistrados. La senadora nacional debería ya estar entre rejas por sus múltiples causa. Se espera el veredicto.

 

 

Deja una respuesta