Columna Política:  «ARGENTINA… CAPITAL DE LOS INFIERNOS»; por Claudio Hugo Naranjo
Argentina convulsionada

Lo que se está por narrar en las próximas hojas será una crónica descarnada de la realidad, tiembla el pulso ante lo incierto, ya no voy a desarrollar una investigación sobre la senadora nacional, Cristina Kirchner, ahora ya es la vicepresidenta electa que asume con toda su guardia pretoriana, dentro de exactamente 30 días; detrás de ella están todos, incluido Alberto, que ya dejó de ser un moderado para convertirse en el ejecutor de la señora de Kirchner. Y cuando digo todos, es todos.

Se aguardo con mucha expectativa en toda Latinoamérica qué pasaba el último 27 de octubre. Era plata o mierda. Para ellos, representantes de las revoluciones cubanas-bolivarianas y los otros, los que intentaban democratizar todo el continente de actitudes republicanas, respetando el libre albedrío de todos y cada uno de los ciudadanos. Lo conté en “Operación Habana”, las reuniones que se blanquearon ahora ya se venían produciendo desde mayo. Todos y cada uno de los involucrados en actos de corrupción albergaba una sola esperanza, que Cristina Fernández ganase la elección presidencial para unificar fuerzas y volcar las revoluciones en todo el continente americano.

Pero aún no mostraron nada. Si bien Alberto se dejó entrevistar por Rafael Correa para la televisión rusa, o pidió y festejó la libertad de Lula, o visita la México de Andrés Manuel López Obrador y utiliza el escenario para motorizar el Grupo de Puebla y le pide al presidente de Bolivia, Evo Morales que resista. Eso no es nada. La coordinación de los desembarcos en toda Latinoamérica está en manos de Cristina, Nicolás Maduro y Raúl Castro.

Nicolás Maduro y Cristina Kirchner

El 10 de diciembre después de las asunciones comienzan los operativos en todos los rincones de la Argentina ¿oyeron bien? Se vienen tiempos violentos, los que no vivieron los años ’70, descuiden, tendrán una remake. Las Fuerzas Armadas y de Seguridad serán manejadas por civiles, un uniformado tendrá el aroma a mala palabra, a algo que se está pudriendo.

 Se conformarán ‘instituciones’ paralelas, que serán el contralor de todos los ciudadanos. Los Servicios de Inteligencia serán desmantelados y se creará una nueva SIDE, como en los viejos tiempos; milicias populares cogobernarán con  intendentes y gobernadores. La Cámpora se convertirá en el gendarme que disciplinara la calle. Los movimientos sociales junto con los gremios se nutrirán de la ‘brisita’ bolivariana.

Los jueces y fiscales que se atrevieron a investigar al kirchnerismo, tendrán las horas contadas, con suerte para ellos, los harán escupir sangre para luego renunciar; los ‘testigos encubiertos’ que delataron las maniobras corruptas del anterior régimen, serán encontrados más temprano que tarde. El gobierno actual, no le puede garantizar la seguridad a nadie, ellos mismos no dormirán tranquilos una sola noche a partir del 11 de diciembre al amanecer.

Con el periodismo aguardan hacerse un banquete, es al sector que más esperan. Se va a desencadenar una sincronizada persecución que culminará cuando no quede una sola voz opositora en ningún medio. “Si volvemos no queda ni el perro”, decían en el kirchnerismo horas antes del 27 de octubre. Y volvieron. 

En los últimos días comprendí que no estamos aquí, ahora, en esta situación tan particular, porque Cristina fue una ‘genia’. No. Aquí hubo más culpables. Alguien nos dejó por impericia e incapacidad en esta cueva oscura con olor a azufre. Solo falta que abran las compuertas para que las hienas vengan por todos.

Lula-Cristina y Correa

Ni Maduro, ni Castro, ni Cristina estarían por hacer detonar unas minirevoluciones setentistas, si los que nos gobiernan no se hubieran enterado recién el 13 de agosto –porque el 12 los culpables eran los votantes- que los argentinos la estaban pasando mal. Los oyeron demasiado tarde. No estaríamos por ingresar en un espiral de violencia y desintegración de la sociedad si hubieran terminado con Cristina y el kirchnerismo. No lo hicieron porque no pudieron o no quisieron. Cualquiera de las dos variables llevaron a 10 millones de argentinos a enfrentarse con lo desconocido, con un país que se apresta a ser gobernado por corruptos, los mismos que gobernaron 12 años. En serio, ¿alguien cree que Cristina llegó nuevamente al Poder porque juega bien al póquer tapado? En un combo de 10 posibilidades, 9 terminaba presa. Acá hubo mucha ingenuidad, desidia y poca información.

Cómo puede ser que jueces, fiscales y principalmente los Servicios de Inteligencia que ‘trabajan oficialmente’ para el gobierno, no se enteraron que Cristina Fernández no viajaba a Cuba para ver sólo a su hija Florencia. ¿Alguien del gobierno nacional me lo puede explicar? Por favor, Argentina… es la capital de los infiernos por muchos. ¿Convertirse en jefe de la oposición hace posible que pueda velar por la integridad de los que mencione en la parte superior y de los 10 millones de argentinos? No. No tendrán ni tiempo de cuidarse ustedes.

Cuando en el Congreso de la Nación el próximo 10 de diciembre se cumpla con la última ceremonia de asunción, que será la de Cristina como vicepresidenta, a su derecha estará aplaudiendo su letal herramienta que la llevó al Poder, Alberto, y un poco más a la derecha la foto del día… los presidentes Miguel Díaz-Canel de Cuba, junto a Raúl Castro; Andrés Manuel López Obrador de México, Evo Morales de Bolivia; Vladímir Putin de Rusia y Nicolás Maduro de Venezuela. Entre ellos, el expresidente Rafael Correa de Ecuador y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Las instalaciones del recinto serán ocupados por el brazo ejecutor a temer, La Cámpora. Argentina…Capital de los Infiernos.

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