SE VIENE EL PRIMER GOLPE DE ESTADO Y DETRÁS EL SEGUNDO; por Claudio Hugo Naranjo
Cristina y las FF AA

 

Eduardo Duhalde no está loco ni afectado por problemas mentales que produce la pandemia y que describió como “temas psicóticos”. Hizo una autocrítica: “No me reconozco diciendo lo que dije. No es un brote psicótico, es un instante, es un desenganche de la realidad. Es como un flash”. El problema para él, es que sabe más que el gobierno nacional, tal vez el sincericidio aún tenga un margen de error, que consistiría en que no ocurra el primer golpe de estado y se desvanezca el segundo.

Lo que Duhalde no se animó a contar es que esta todo puntillosamente preparado para que el kirchnerismo o sea Cristina Fernández de Kirchner o la vicepresidente de la nación, den antes de las fiestas –si no las suspenden- un ‘golpe palaciego’ donde  ruede la cabeza de Alberto Fernández o sea el presidente, por ahora. Las formas a esta altura son lo de menos, a la vicepresidente se le achica el arco a medida que se acercan  las próximas elecciones –si no las suspenden-, el ‘operativo impunidad’  viene para ella y algunos más, bastante lento, a causa principalmente del COVID-19, el virus es cruel con la vida humana, ataca sin dar aviso, lo que no está para nada confirmado por los especialistas en materia sanitaria, es que haga caer expedientes, o sea causas judiciales en marcha.

A Fernández, el presidente, es muy sencillo voltearlo sin sacar los pies del plato. En principio una reunión, en donde se le pida amablemente –así como fue nombrado candidato- que renuncie, alegando un problema personal, al cual se lo puede tranquilamente direccionar hacia el lado de la salud. Ahora supongamos que Fernández no es Cámpora y, se resiste, allí entonces el kirchnerismo puede plantear abiertamente incompetencia para gobernar en lo sanitario y en lo económico. Institucionalmente, con fuerte presencia en el Senado, se lo puede acorralar hasta que renuncie.

En este caso, automáticamente asume el poder ejecutivo la vicepresidente, o sea Cristina Fernández de Kirchner y, ahora sí, se produciría el segundo y letal golpe de estado –por más que oficialistas, opositores y el Jefe de Estado Mayor del Conjunto de las Fuerzas Armadas, Juan Martín Paleo, escribió en su cuenta de Twitter que lamentaba “las expresiones del ex presidente. Constituyen comentarios fuera de época”, dijo. Y reafirmó “el compromiso de las FFAA con la Constitución Nacional”. Esta última frase es lapidaria cuando se intenta ocultar la verdad, es muy conocida en el ambiente futbolero, cuando la comisión directiva de cualquier club está por echar al técnico.

Dadas las circunstancias que acabo de mencionar, sumado a un descontento generalizado de la población, por la pandemia, la economía, la inseguridad, la toma de tierras, el hambre y por sobre todas las prioridades la ‘corrupción’, las Fuerzas Armadas de la nación tomarían el control del país, donde el espejo retrovisor estaría calibrado en ver, para no cometer los mismos errores, en 1976. Fuentes castrenses coinciden en no mover un dedo hasta que la ciudadanía crea que ha llegado el momento de intervención, ya que la clase política ha fracasado rotundamente.

Para finalizar, si Cristina Fernández de Kirchner no da su ‘golpe’ a Fernández… el golpe de estado real, nunca ocurrirá. Políticos, sindicalistas, poder judicial, empresarios, pónganse las pilas, es mi sano consejo.

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